‘Ahora resulta que soy el peor para todo el mundo’: Dayro Moreno

Mientras espera una nueva oportunidad en el fútbol, Dayro Moreno se ejercita por su cuenta para no perder ritmo. El martes, Atlético Nacional tomó la decisión de despedirlo, tras el incidente con Jeison Lucumí: su compañero le dio un cabezazo en pleno partido contra el Deportivo Cali. A Dayro le cobraron, con la echada, todos sus antecedentes, pero dice que ha cambiado, que es más maduro y que está dolido, pero que acepta la decisión.

¿Qué ocurrió en el vestuario de Nacional? Usted salió furioso después de lo que pasó con Jeison Lucumí.

Como se vio en el partido, una jugada de esas pasa en Nacional, en el Real Madrid, en el Atlético. Pasan por el beneficio del grupo, a veces son calenturas que pasan en la cancha. En el momento no reaccioné. Son cosas de un equipo de fútbol que quedan en el camerino. Cuando termina el partido y yo arranco a correr para el camerino para hablar con Lucumí , entonces lo tomaron de otra manera: que de pronto yo lo iba a agredir, que iba a formar más cosas. Usted sabe que en el fútbol el camerino es privado, las cosas se arreglan allá y eso queda para nosotros. Cada uno tiene la decisión de pensar lo de cada uno. Yo me he caracterizado por ser buena persona. Soy una persona muy tranquila, muy humilde: pueden preguntar por mí en cualquier equipo que yo he estado. Toda la culpa me salió a mí.

Usted me dice que salió del camerino a hablar con Lucumí, pero es evidente que usted iba furioso.

Obvio, porque, aparte lo que estamos viviendo, soy una persona que necesita ser ganador, que el equipo siempre esté bien. El problema también es el manoteo: eso no lo hago por ser mala persona. Al contrario, me gusta para que todo salga bien, para que todo salga a la perfección. Yo ya había hablado con los compañeros, nos reunimos y habíamos dicho que si iba a ser para beneficio del grupo, como se dice vulgarmente, que me putearan, pero en la cancha todos somos amigos. Eso no es secreto que en fútbol a veces se empiezan a putear, pero no llegan a las manos ni nada. Incluso, por eso salí muy caliente. Como yo se lo expresé al presidente: llevo 16 años de fútbol profesional colombiano y a mí nunca me había pasado una situación de estas, que un compañero me agrediera así dentro de la cancha, que me faltara al respeto, a mis principios, a todo. Y yo soy una persona tranquila: donde hubiera sido otro, hubiera reaccionado ahí dentro de la cancha.

En la cancha, el que agredió fue Lucumí, pero también se entiende que usted lo provocó quitándole el balón y empujándolo para cobrar el tiro libre.

No. Como te digo, en el fútbol hay una cosa que se llama respeto. Y yo, en mi carrera futbolística, gracias a Dios, antes de ser profesional me enseñaron a respetar. En el fútbol hay escalas que uno va ganando poco a poco.

Me imagino que me está diciendo que usted respetaba cuando estaba chiquito a los más experimentados y a los más grandes en los equipos donde usted estaba.

Exactamente, y en el Nacional se discutía: en los tiros libres, cuando está Bocanegra, cuando está Rivas, yo no me arrimo a la pelota, yo no hago nada porque hay respeto. Pero si no están, el indicado era yo, pero bueno. Él también le apostó al beneficio del grupo. Pero a lo que yo iba: el compañero no debió reaccionar como reaccionó.

¿Considera injusta la decisión que tomó Nacional de despedirlo del equipo?

Respeto la decisión, pero no la comparto porque se podía hablar, se podía dialogar más. Son cosas que se pueden arreglar, porque no pasó mayor cosa. Pero respeto la opinión y el pensamiento de cada uno, de la decisión de los dirigentes, del presidente. Bueno y la verdad un poco triste porque le había tomado mucho cariño a Nacional, a la hinchada, por todo lo que le cuento. Cuando llegué, me hicieron sentir como en casa. Estoy triste por eso, porque llegar al Nacional y ganar es un logro para uno, y uno como jugador colombiano quiere llegar a un equipo grande como Nacional.

Nacional argumenta que hubo reincidencia de su parte. ¿Usted ya había tenido problemas en el equipo, de disciplina o algo así?

No ese tipo de cosas. Hubo cosas que se hablaron con el presidente. Incluso lo que había pasado con (Gonzalo) Castellani, lo que había pasado en Barranquilla, hablé con Castellani en el siguiente partido, pero son cosas que pasan en el momento y se dialogan. Eso no pasó a mayor cosa y se quedó ahí.

¿Hubo otros hechos de disciplina por los que lo hayan llamado en Nacional? Llegar tarde, haber ido a una fiesta, haber tomado alcohol, una discusión con alguna otra persona diferente a las dos que me ha relatado, otro tipo de cosas?

Como dice el dicho: al caído caerle. Gracias a Dios nunca falté a un entrenamiento de Nacional, siempre llegué, y lo que pasó, y todo el mundo lo sabe, es que el 30 de agosto cumplió años mi esposa; es una cosa de familia, es una reunión familiar en un restaurante. Lo normal, yo salí con mi señora, como todo el mundo lo hace, yo me tomé un traguito con mi familia en mi apartamento y ya. Llegué a entrenar normalmente, entonces eso fue lo que pasó. Desafortunadamente quedamos eliminados en la Copa Libertadores dos días antes. Yo ya tenía eso planeado como sorpresa para mi señora, clasificáramos o no, ya tenía eso planeado con mi familia: es una vez al año y es una fecha muy especial.

¿No teme que muchas personas tengan la idea que usted ya hizo fama de indisciplinado y problemático?

Yo soy una persona que digo las cosas como son. Obvio, yo tuve un pasado, fui joven, la fama. Obvio, tengo antecedentes de lo que la gente dice, que borracho, que todo eso, pero ahora con una familia, mi esposa, mis hijas, soy una persona de casa. He tenido altibajos a veces, por problemas que hay en el hogar y eso. La verdad, a las personas que me acusan yo las perdono. Soy una persona tranquila y lo único que les digo es que me conozcan más, primero como persona, y segundo como jugador. Las personas que me conocen de verdad, verdad, de frente, de corazón, saben cómo soy yo. La verdad es que no conocen el verdadero Dayro, y eso me duele mucho. Hace ocho días era lo mejor, era el goleador, pero con una cosa que pasó ahora resulta que soy el peor para todo el mundo. Eso sí me duele un poquito.

¿Por qué este año Nacional no ha funcionado?

Nacional es un equipo acostumbrado a ganar títulos. Desafortunadamente este año no se ha podido. Perdimos dos finales, por ahí Nacional no se ha recuperado, y eso es de todo el grupo, los 25 que estamos en la nómina de Nacional. A mí me cayó el agua sucia de todos, pero yo estoy tranquilo. Mi familia, gracias a Dios, ha obrado muy bien. Como te digo, soy una persona a la que le gusta hacer goles, ser ganador, trabajar para que las cosas salgan bien. Y si fue por eso, pues pido disculpas a la afición, a la hinchada de Nacional.

¿Cómo se siente usted después de todo esto?

Un poco triste; de verdad, es como si me cayera un baldado de agua fría de un momento a otro. Estoy triste, porque Nacional me dio muchísimo, sentí el apoyo de los hinchas, pero estoy tranquilo, estoy con mi familia asimilándolo de la mejor manera, haciendo las cosas bien y preparándome. Trato de no perder el ritmo, porque en cualquier momento me puede salir otra oferta.

Hay gente que habla de que lo que ha pasado con usted, esos temas de disciplina, lo sacaron de la Selección Colombia.

Lo que digo: ahora todo el mundo va a salir a criticar todas esas cosas. Como te digo, yo no soy persona de estar en redes sociales y esas cosas. Respeto la opinión de cada persona, pero sí quiero que conozcan a la persona antes de hablar, que conozcan a Dayro Moreno como persona y como jugador.

¿A usted en su momento no lo desequilibró un poco el dinero y la fama?

Pues uno de joven, al tenerlo todo y ser reconocido, quizás eso lo lleva a cometer errores, pero eso era cuando estaba joven. Con el pasar del tiempo, por mi familia, mis hijas, mi esposa, uno sabe que el fútbol es de un momentico, de aprovechar los momentos buenos.

¿Cuál es su futuro?

Yo estoy tranquilo, centradito, estoy haciendo mi gimnasio. En cualquier momento salen ofertas, mis derechos deportivos son de Álvaro Muñoz.

¿Qué opina de que usted y yo estemos hablando de su salida de Nacional y de que Jeison Lucumí, que fue quien le pegó, esté entrenando para jugar en ocho días?

Lo mío es muy triste, porque no era para sacarme. Pero ya lo de Lucumí, es decisión de ellos, que se tienen que quedar callados, ya es decisión de la directiva. Vendrán cosas mejores. Y quiero enviarle un mensaje a la hinchada de Nacional: de corazón, muchas gracias por ese apoyo. Los llevo en el corazón. Hay Dayro Moreno para rato.

GABRIEL MELUK
Editor de Deportes
En Twitter: @MelukLeCuenta

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