Las microtransfusiones, el gran reto pendiente

Desde que se instauró el pasaporte biológico en el deporte de alta competición, las autotranfusiones pueden detectarse al menos como indicio, aunque un reciente estudio del departamento de Deporte y Nutrición de la Universidad de Copenhague, dirigido por el profesor Nikolai Nordsborg, alarma sobre la extrema dificultad de descubrir dopaje sanguíneo cuando la dosis de sangre introducida en el organismo es muy pequeña.

Hace tiempo que se habla de microtrasfusiones, pero no se había realizado una prueba científica como la que ha dado a conocer el canal TV2 Sport de Dinamarca, que concluye con que con solo media bolsa de sangre, 135 mililitros, se consigue un significativo aumento del rendimiento. Anteriormente se habían realizado experimentos similares, pero con cantidades superiores, dos o tres bolsas de sangre.

Los investigadores inocularon 135 mililitros de glóbulos rojos a nueve hombres con buen rendimiento deportivo y un promedio de edad media de 29 años y comprobaron que su rendimiento sobre una bicicleta aumentó en un 4,7%. “En el contexto de la elite, supone una gran mejoría si tenemos en cuenta que en al alta competición internacional se deciden por márgenes del 1% o el 2%”, explicó Nordsborg a la televisión danesa.

“Desgraciadamente hemos podido comprobar que una pequeña cantidad de sangre produce una mejora significativa del rendimiento”, asegura el profesor de la Universidad de Copenhague. Una mejora que cifra en un minuto por cada 40 minutos en relación al mismo sujeto sin la autotransfusión de “media bolsa de sangre”. La potencia del trasfundido aumenta, según el estudio, en torno a los 10 vatios.

En lo que respecta a la actividad de las agencias antidopaje, el estudio muestra, según sus autores, que se deben imponer nuevas exigencias para lograr dar con este tipo de fraude deportivo. “Ahora que vemos que el rendimiento puede mejorarse significativamente de esta manera, debemos priorizar el desarrollo de nuevos métodos que puedan detectar el abuso“, subraya Nordsborg, que considera el trabajo realizado una buena base para descubrir a los deportistas que se dopen de esta manera.

El reportaje televisivo recoge las impresiones del ciclista profesional danés Chris Anker Sorensen, que ha anunciado su retirada tras correr este año en un equipo Continental de su país, Riwal CeramicSpeed. “Me sorprenden los resultados del estudio. Siempre pensé que el sistema antidopaje funcionaba y lo sigo pensando, pero ahora ve que este método es muy difícil de detectar. En mi carrera no he visto nunca en los hoteles que se utilizara sangre“, afirma quien fuera compañero de equipo de Alberto Contador en el Saxo Bank y Tinkoff-Saxo a as órdenes del director Bjarne Riis.

Sorensen, sin embargo, duda de que haya más dopaje en la actualidad. “Baste ver los tiempos que se hacen en Alpe d’Huez, que son más lentos cada año, a pesar de la mejora de los materiales”, argumenta.

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