Análisis 1X1 de los 20 equipos de la Ligue 1: del PSG al Brest

Tras dos meses de espera vuelve la Ligue 1. La máxima división del fútbol francés afronta otra temporada con el PSG como máximo favorito para revalidar el título. Los parisinos, intratables en los dos últimos campeonatos, intentarán seguir ganando y aumentando la distancia con Lyon, Mónaco o Lille, aspirantes a entrar en posiciones de Champions. En esta previa se analizan uno a uno a todos los equipos de la Ligue 1.

El PSG afronta una temporada más con la exigencia de sumar a nivel nacional, donde los parisinos vienen haciendo los deberes, y europeo, donde han caído con estrépito en la Champions, ya que han sido tres temporadas consecutivas eliminados en octavos de final, y esa exigencia de llegar lejos en Europa pone el foco en el equipo que entrena Thomas Tuchel.

El camino para enmendar los errores lo tienen claro en el PSG. Leonardo ha regresado a la dirección deportiva y se ha dado un giro a la política de fichajes, no contratando tantas estrellas futbolísticas sino jugadores que comprendan el engranaje en el sistema de Tuchel, y prueba de ello son las contrataciones de Ander Herrera, Pablo Sarabia, Abdou Diallo e Idrissa Gueye, jugadores que, sin ser “cracks a nivel mundial”, pueden aportar equilibrio y regularidad al equipo algo que estaba anhelando durante las últimas temporadas el PSG. Además, tanto Gueye como Ander Herrera reforzarán el centro del campo en el que se improvisó la temporada pasada con jugadores como Alves, Marquinhos o Draxler actuando de pivotes.

Tuchel desconoce aún si podrá contar con Neymar, pero lo que está claro es que el alemán ha dado ya toda la responsabilidad del equipo a Mbappé, campeón del mundo que ya asumió sin Neymar el rol de líder y, en la inminente temporada, tras la probable salida del brasileño, el liderazgo será todavía mayor. En cuanto a sistema se refiere, el técnico seguirá utilizando tres centrales para intentar dar amplitud por las bandas y libertad a sus futbolistas de ataque. No obstante, habrá flexibilidad táctica y capacidad para cambiar de sistema a lo largo de un partido y veremos al PSG con sistema de tres centrales y otras variantes tácticas en la temporada

El PSG es el mejor equipo de la Ligue 1 con diferencia y lo que no sea ganar la competición liguera se puede considerar un gran fracaso ya que, desde la llegada del jeque, solo el Montpellier en 2012 y el Mónaco en 2017, han ganado la liga al conjunto parisino y, a pesar de que se produzca la salida de Neymar, será un equipo compacto y con variantes para poder afrontar tanto la Ligue 1 como la Champions.

El Lille realizó una temporada pasada extraordinaria. Tras haber salvado la categoría un año antes en estado de crisis con Marcelo Bielsa de entrenador, la liga de los norteños, a pesar de la salida de jugadores importantes en verano fue espectacular, con el equipo a las órdenes de Nicolas Pépé, que ha sido la transacción más cara de la historia de la Ligue 1 con destino al Arsenal, sin contar la de Mbappé.

El mercado de fichajes del Lille ha constituido todo un record, ya que ha ingresado más de 150 millones de las salidas de Leao y Pépé y ha invertido menos de 80. Para suplir a Leao, el club ha contratado a Osimhen, delantero del Charleroi, mientras que Yacizi ha sido el elegido para suplir a Pépé. Fichajes interesantes como el de Bradaric para el lateral izquierdo, el experimentado Benjamin André para suplir a Thiago Mendes, o el joven Timothy Weah, perla de la cantera del PSG, completan una plantilla que seguirá practicando un estilo de fútbol vertical sin apenas elaborar transiciones.

Christophe Galtier ha sido uno de los artífices para que el Lille vuelva a disputar Champions League. Se encontró el equipo en descenso hace dos temporadas, consiguió mantener la categoría y puso su sello para convertirlo en una de las revelaciones de la pasada Ligue 1. El estilo recuerda al Dortmund de Klopp en su momento ya que presiona con intensidad en campo rival y cuando roba el balón, las transiciones se realizan sin freno, elevando la verticalidad lo que se traduce en un equipo demoledor con espacios.

El Lille afronta la temporada teniendo como objetivo intentar revalidar la segunda plaza en Ligue 1, lo que no será fácil ya que han salido alguno de los mejores jugadores y el hecho de afrontar tres competiciones de forma simultánea puede suponer un desgaste que puede pagar en los tramos decisivos de la temporada. Pero Ikoné, Bamba, André, José Fonte o Rémy ya han dado muestra de ser grandes jugadores y tener nivel competitivo.

El Olympique Lyonnais afronta la temporada siendo uno de los equipos que pueden disputarle la Ligue 1 al PSG. Año tras año las aspiraciones en el club son las mismas, pero los resultados no terminan de llegar. Después de tres temporadas con Génésio, que no fue capaz de potenciar la plantilla, llega Sylvinho al banquillo del Lyon.

Sylvinho afronta su primera temporada como entrenador en la élite asumiendo el ex jugador del Barcelona una responsabilidad gigante ya que el Olympique Lyonnais lleva varias temporadas sin ganar un título y se muestra incapaz de competir por la Ligue 1 sobre todo por la falta de competencia del antiguo entrenador. El entrenador llega bajo la dirección deportiva de Juninho y ha intentado en pretemporada practicar un estilo de juego con posesión del balón y con presión muy alta en campo rival.

El Lyon, para intentar dar un paso adelante a nivel nacional, ha realizado este verano dos de los fichajes más importantes de su historia. Es cierto que el equipo ha perdido a Mendy, Ndombelé y Fekir, tres puntales, pero también han llegado a Thiago Mendes y Joachim Andersen. El primero se convirtió la temporada pasada en uno de los mejores medios de la Ligue 1, y Andersen es el fichaje más importante del club, con el objetivo de reforzar la defensa, uno de los mayores quebraderos de cabeza del Lyon durante muchos años. También ha contratado a Jean Lucas procedente del Flamengo para actuar de medio, y a Youssouf Koné como recambio de Mendy tras un gran año en Lille. No obstante, el equipo tendrá que efectuar alguna incorporación adicional pues la plantilla es corta para afrontar un año en el que disputará tres competiciones.

Tal como ha practicado en pretemporada, Sylvinho opta por jugar en 4-3-3 con Thiago Mendes de ancla. El equipo está intentando ser protagonista con la pelota y jugar con volantes que presionan con intensidad en campo rival. Jean Lucas, Pape Cheikh o, incluso Tousart, han sido ubicados en esa zona por el brasileño para que, cuando el equipo no termine jugada, tener activos que roben en campo rival. Si consigue equilibrar el aspecto defensivo y generar un ambiente favorable para Memphis Depay, nos encontramos con un proyecto que puede hacer cosas importantes en Francia y en Europa. 

El Saint-Étienne se quedó a un paso de volver a la Champions League el curso pasado, siendo la cuarta posición de Les Verts un gran logro para un equipo con muchos problemas tras la marcha de Galtier . Jean-Louis Gasset realizó un trabajo espectacular con uno de los estilos más reconocibles de toda la Ligue 1, sobre todo por su elaborada salida de balón con M’Vila ejerciendo de tercer central con objeto de aprovechar su espectacular pase en largo.

Gasset se retiró de los banquillos este verano y el sustituto es una invitación a continuar con el trabajo precedente. Ghislain Printant, segundo del técnico la temporada pasada, asume el cargo con el objetivo de que el equipo tenga los mismos automatismos que tanto éxito le dieron la temporada pasada con Gasset. Técnico experimentado, con experiencia en el fútbol francés, Printant deberá cambiar la mentalidad del equipo en las grandes citas para intentar pelear por una difícil tercera plaza.

Los fichajes del Saint-Étienne invitan al optimismo. La baja más importantes es la de Cabella, pero el equipo se ha reforzado en todas las líneas. En defensa, para complementar a Saliba -fichado por el Arsenal, pero que estará cedido-, ha entrado Moukoudi, uno de los mejores centrales de la Ligue 2 con tan solo 20 años, y Sergi Palencia, lateral de sacrificio espectacular que realizó una gran temporada en Bordeaux. En el centro del campo mantiene a M’Vila con el complemento de Aholou que, a pesar de no triunfar en Mónaco, es un medio con un despliegue físico espectacular. Y en ataque, aunque ha perdido a Cabella, han contratado a Boudebouz y Bouanga, dos jugadores de calidad que se adaptan muy bien a la idea de Printant y que complementarán a Khazri, muy bueno en transiciones.

El Saint-Étienne tiene actualmente una de las mejores plantillas de la Ligue 1, aunque en las últimas temporadas le ha faltado creer para disputar Champions League, siendo muy regular en todos los torneos, pero cuando ha jugado ante rivales directos para entrar en Europa no dio la talla. El factor psicológico será clave para dar un paso al frente que lleve al equipo más laureado del fútbol francés a retornar al lugar que nunca debió abandonar. 

Marsella es junto a Milán una de las ciudades más inestables en cuanto a fútbol se refiere. El OM, único equipo francés en ganar la Champions no ha encontrado todavía un proyecto que transmita ilusión a la ciudad. Hace dos años el equipo fue comprado por Frank McCourt, multimillonario que prometió invertir abundante dinero y aún no ha establecido un patrón para contratar jugadores lo que ha debilitado mucho al equipo.

Para intentar revertir una situación, el OM le ha dado las llaves del equipo a Andre Villas-Boas, aunque su llegada no invita al optimismo y, como muestra, sus últimos trabajos, pues desde que salió del Porto, ni en Chelsea, Tottenham, Zenit o China, ha podido ser el entrenador que parecía ser el nuevo Mourinho. A pesar de todo, será difícil no mejorar la campaña de Rudi García ya que, a pesar de haber llevado al OM a disputar la final de la Europa League, no hizo evolucionar al equipo y lo penalizó con la toma de decisiones erróneas, como no alinear a Mitroglou y Germain juntos cuando a este último sólo se le saca rendimiento cuando juega con un punta a su lado.

El mercado de fichajes del OM tampoco invita el optimismo pues sólo han llegado Álvaro Gonzalez y Dario Benedetto y ninguno de los dos supone un salto cualitativo. Es más, Álvaro no llega al OM para ser titular y Benedetto tendrá la complicada papeleta de suplir a Balotelli, que fue de lo poco destacado del equipo la temporada pasada, algo que queda en duda tras el rendimiento del Pipa en los últimos dos años.

Villas-Boas necesitará la mejor versión de sus pesos pesados si quiere soñar con una tercera plaza que se queda muy lejos en vista de lo bien que se han movido sus grandes rivales. Payet, Luiz Gustavo, Maxime Lopez y Thauvin, puntales hace dos temporadas con Rudi y que en el último año no dieron su mejor nivel, deberán recuperarlo si el OM quiere tener alguna opción de poder competir contra los grandes de la Ligue 1. También será clave recuperar a Caleta-Car y Radonjic, fichajes de Zubizarreta la temporada pasada y que con Rudi García no tuvieron la continuidad deseada. 

En Europa es difícil encontrar un equipo tan rocoso como el Montpellier de Der Zakarian. El técnico, con un sistema de cinco defensas, ha sido un dolor de cabeza para todos los equipos de la Ligue 1 ya que juega a ritmos lentos, se cierra muy bien y fuerza su juego a exponer a sus jugadores a duelos individuales y físicos muy intensos.

El rendimiento defensivo del equipo, potenciado por el trabajado sistema de Der Zakarian, ha sido una de las principales bazas para que el Montpellier haya estado disputando las dos últimas temporadas con posibilidades de acceder a Europa League. Hilton y Pedro Mendes son dos centrales que dan la cara donde otros no ponen el pie y eso es un plus para un equipo que, a pesar de perder a jugadores importantes, se está rearmando muy bien.

La gran noticia del mercado para el Montpellier ha sido la de poder mantener el tridente en ataque. Si en defensa ya es un equipo rocoso, en ataque dispone de jugadores que marcan la diferencia, con el dúo Delort-Laborde que convierten en gol cada segunda jugada y que crean ocasiones de la nada son un incordio constante para los defensas y, Mollet, extremo izquierdo reconvertido en media punta, posee una calidad y pegada que permiten al equipo transitar rápido a la contra. Además, el club ha fichado a Savanier, mejor medio de la pasada Ligue 1 y a Jordan Ferri. Ambos son cien por cien del gusto del entrenador, habiendo destacado en el Nîmes que en la pasada temporada fue de los equipos de más lucha y brega del campeonato francés. La baja de Rubén Aguilar la ha suplido con Arnauld Souquet, un lateral que puede acoplarse de maravilla al estilo de tres centrales dado su proyección en ataque. En la portería, el equipo ha suplido la baja de Lecomte con un Olsen que, a pesar de perder la titularidad en la Roma, puede sumar mucha experiencia bajo palos.

Es cierto que ha perdido a Lecomte en la portería y a Skhiri en medio del campo, pero el equipo sigue manteniendo la columna vertebral que le ha dado tanto éxito. Será una temporada en la que el Montpellier podrá soñar con entrar en Europa si no pierde puntos con equipos de la zona baja de la clasificación. Capacitado está, y bien lo saben el PSG, Mónaco, Marsella o Lyon, que han sufrido en sus carnes el pegajoso estilo que tiene el Montpellier.

Patrick Vieira consiguió en su primera experiencia en la Ligue 1 un auténtico milagro con el Nice. Tras las marchas de Favre, Pléa, Seri y Balotelli, el ex jugador del Arsenal se encontró un equipo descompensado y con falta de efectivos, afrontando la temporada entera sin un 9 y habiendo tenido que reinventarse ante las limitaciones de la plantilla.

El Nice terminó la Ligue 1 en séptima posición y Vieira no sólo supo reinventarse, sino que logró un estilo de juego de toque que fue una auténtica delicia para el aficionado. Su sistema de tres centrales, con Attal y Saint-Maximin en constantes duelos en las bandas tras haber atraído al rival con la posesión, potenció a todos los jugadores. Recuperó a Dante y Sarr en defensa, hizo de Attal el lateral con más proyección ofensiva de Europa y, además, Cyprien se convirtió en el medio centro que en su primera temporada en Niza era dominador en Ligue 1.

A pesar de haber realizado una campaña excelente, Vieira tiene complicado repetirla ya que se ha traspasado al mejor jugador, Saint-Maximin, y en agosto aún no ha realizado ningún fichaje para intentar compensar la plantilla. El técnico, que tuvo que improvisar la temporada pasada colocando algún medio de delantero, no cuenta con ninguna incorporación mientras se redactan estas líneas y la plantilla es una de las más descompensadas de todo el fútbol francés.

A la espera de que el propietario de INEOS, Jim Ratcliffe, adquiera el club y realice los fichajes que están por llegar, el Nice afronta la temporada siendo la continuidad de Vieira una de las pocas buenas noticias, teniendo la ventaja de saber trabajar con un equipo de estas características y ya demostró que tien capacitación para potenciar a los jugadores con un sistema que tiene la posesión de balón como prioridad. 

Con permiso de Lille y Nîmes, el Stade Reims fue una de las revelaciones de la pasada Ligue 1. El equipo de Marne, recién ascendido, se consolidó como uno de los repliegues más trabajados del fútbol europeo, y el sistema diseñado para potenciar a jugadores que en pocos toques a la contra son resolutivos.

David Guion cumple su sexta temporada en el equipo y se ha afianzado como un técnico con gran capacidad de adaptación. Si en el ascenso a Ligue 1 el Reims era de los equipos más ofensivos de toda la categoría, en la máxima categoría se ha sabido adaptar con un estilo defensivo de los más difíciles de desarmar. El 4-2-3-1 que utilizó, con Cafaro y Oudin lanzados a la contra, y con un doble pivote (Chavalerin-Romao) que no permitían recibir a su espalda.

El club no ha vivido el mercado de fichajes con muchos movimientos y, si bien es cierto que ha perdido a Engels, el mejor central y al 9 titular, Chavarría, mantiene las piezas importantes que tan buen rendimiento dieron la temporada pasada. Abdelhamid seguirá comandando el eje de la zaga, Romao será el jefe en el centro del campo y, unido a la técnica de Chavalerin, los delanteros Oudin, Cafaro o Moussa Doumbia, serán puntales para lanzar las rápidas contras que arma el equipo de Guion cuando el rival no termina jugada.

El Stade Reims no finalizó en puestos europeos debido a la irregular segunda vuelta que realizó ya que cuando el equipo vio que tenía asegurada la permanencia dio un bajón en el ritmo de los partidos y entró en una dinámica de relajación que le alejó del sueño de acabar la Ligue 1 en puestos europeos. El gran reto para Guion será concienciar a la plantilla para estar en puestos europeos, aunque repetir el éxito de la temporada pasada será muy difícil.

El Nîmes confirmó la regla del Reims y se convirtió en equipo recién ascendido que dejó una Ligue 1 para el recuerdo. Los cocodrilos potenciaron su fútbol con un estilo muy británico, priorizando los duelos aéreos, buscando las segundas jugadas y, sobre todo, jugando con una intensidad difícil de seguir por los equipos que visitaron el Stade Des Costières.

Bernard Blaquart se convirtió la temporada pasada en técnico revelación de la Ligue 1. Su fútbol directo de transición defensa-ataque sin pasar casi por el centro del campo potenciaron al Nîmes hasta el punto de estar durante varias jornadas en posiciones europeas, aunque adolece de saber adaptar mejor a los jugadores a otros contextos de partido, pero es tal la intensidad con la que juegan sus equipos que se hace difícil de soportar el ritmo los 90 minutos.

La buena temporada del Nîmes no pasó inadvertida para varios clubes. Las bajas de Savanier, mejor medio centro en la pasada Ligue 1, Ferri, Thioub o Bouanga, hace que pierda el equipo a varios puntales de estilo vertical y físico que tanto éxito le han dado. Para intentar contrarrestar estas bajas el club ha contratado a jugadores que encajan en el sistema de juego. Phillipoteaux es un extremo vertical que suplirá a Bouanga, Fehrat llega como lanzador de transiciones y una conducción al pie espectacular -tiene el récord de asistencias en Ligue 2 con 20, por lo que la baja de Savanier se contrapesa bien -, Sidy Sarr es un medio con mucho físico que es ideal para el estilo directo de los cocódrilos y Pablo Martínez fue clave en defensa para que el Strasbourg ganara la Coupe de la Ligue. También ha contratado a Stojanovski, un delantero que amortigua muy bien los balones aéreos y que fue pichichi en Macedonia.

El Nîmes tratará de consolidarse entre los diez mejores equipos de la Ligue 1 en su segunda temporada. Se trató de uno de los rivales más incómodos de enfrentar y su fútbol ofensivo y directo fue de los más efectivos y verticales de la liga. No obstante, las bajas de Savanier y Bouanga, supondrán una merma de calidad para equipo ya que se trata de dos jugadores que tivieron participación en más de 30 goles.

El proyecto del Stade Rennais se consolidó en un 2019 para la historia ya que los bretones, que comenzaron la temporada pasada con muchos altibajos y la destitución de Lamouchi, consiguieron ganar un trofeo tras 48 años de sequía llegando por primera vez en su historia a los octavos de la Europa League. Stephan fue un entrenador y gestor de una plantilla con calidad a la que le dio rigor táctico con toma de decisiones brillantes en los momentos clave.

Julien Stephan afronta la primera temporada completa en Rennes. El técnico, hijo de Guy Stephan, ayudante de Deschamps en la selección, logró resultadoss inmediato nada más aterrizar en el primer equipo y no sólo generó un ambiente perfecto para que Sarr, Bourigeaud, Grenier o André se juntasen, sino que reinventó a Hatem Ben Arfa en la posición de media punta haciendo que se sintiera por momentos el jugador que partió joven a la Premier para ser de los mejores del mundo.

El Stade Rennais no puede estar satisfecho en lo referente a fichajes. Hatem Ben Arfa no renovó con los bretones, saliendo por venta al Lille Benjamin André, capitán y buque insignia del equipo. Se trata de tres titulares que se han salido si le añadimos la no renovación de Mexer, central que había hecho olvidar la baja de Joris Gnagnon. Aunque Stephan ha confirmado que van a reforzarse línea por línea hasta ahora únicamente ha tenido dos incorporaciones importantes. La primera es la de Tait, uno de los mejores extremos de la Ligue 1, con conducción pegada al pie partiendo desde la izquierda que encajan con la idea de Stephan de tener a extremos que combinan mucho e interiorizan su posición y que llega para suplir a un Sarr que ha sido la venta más cara de la historia del conjunto bretón. La segunda es Morel, central que, aunque no ha tenido minutos en Lyon en la última temporada, aportará experiencia y permitirá a Stephan tener una variante para actuar con tres centrales como ya hizo ante el PSG en el Trophée des Champions.

El objetivo del Stade Rennais es el de seguir peleando por entrar en competición europea y crecer en cuanto a proyecto. Stephan se ha consolidado como el técnico ideal para el equipo y la ambición de querer clasificar al equipo para Champions sigue intacta, pero la realidad es que la plantilla tiene menos profundidad que la de la temporada pasada y hasta que no se realicen incorporaciones no podremos predecir cual será el techo del Rennes esta temporada.

Hace cinco años el RC Strasbourg descendió a quinta división, y en 2019 el equipo alsacio está disputando competición europea y tiene uno de los proyectos con más proyección a largo plazo del fútbol francés. Tras muchos años sufriendo en el “infrafútbol” francés, el Strasbourg cerró una temporada histórica con la consecución de la Coupe de la Ligue.

Thierry Laurey es el gran artífice del éxito del Strasbourg. Ascendió por primera vez a Ligue 1 al Gazélec Ajaccio y devolvió a la máxima división del fútbol francés a un equipo histórico. El sistema de tres centrales, potenciando a Keny Lala en la banda derecha como carrilero, fue un éxito que permitió al equipo codearse con los más importantes del fútbol galo. Es un entrenador que atrae en la izquierda con posesiones poco profundas para aprovechar la calidad de Lala y su habilidad para asistir en el lado débil.

En el apartado de fichajes, el club ha tenido pocos movimientos. Salió Pablo Martínez, pieza clave para buscar en largo a Keny Lala desde la defensa, pero llegó Djiku, pretendido por el Sevilla hace un año, un defensa con un liderazgo necesario para el equipo. Ante el éxito de fichar talento joven de Ligue 2 como Ibrahima Sissoko, el Strasbourg ha repetido la fórmula con Jean-Ricner Bellegarde, centrocampista del Lens que tiene mucho dinamismo con la pelota y podrá complementarse bien con Fofana, Jonas Martin y el citado Sissoko.

Con un planteamiento muy definido de tres centrales y carrileros profundos, combinando el talento en el medio y aprovechando los arrastres de Mothiba en los apoyos, el Strasbourg afronta su tercera temporada en Ligue 1 con el objetivo de intentar acercarse a los seis primeros clasificados, en un proyecto que está asentado, y teniendo en cuenta la poca presión que soportarán los de Laurey les dará motivos para colocarse entre los primeros equipos de la liga francesa.

En tres años, el Nantes ha tenido siete entrenadores. Si analizamos la estadística desde 2009, encontraremos a un equipo que ha contado con 13 técnicos, 4 más que el OM, segundo clasificado. El último en salir fue Halihodzic a falta de una semana para el inicio de la Ligue 1. El bosnio, que llegó con el equipo en descenso y en crisis, era el entrenador ideal para armar un proyecto a medio plazo que diera estabilidad. Su psicología con el vestuario para afrontar el fallecimiento de Emiliano Sala a mitad de temporada y su buen hacer defensivo hacen que su salida sea dolorosa. Ha llegado Christian Gourcuff para suplirle, un técnico que a pesar de triunfar en Lorient no ha tenido buenas experiencias en los últimos años, como la última en Rennes, de la cual salió despedido al principio de la Ligue 1.

El Nantes es un equipo que por plantilla podría estar en puestos europeos ya que jugadores como Rongier, Abdoulaye Touré, Lucas Lima o Fabio Da Silva, entre otros, tienen potencial para estar en grandes clubes de Ligue 1. El problema, como está sucediendo de forma repetida, en la mala relación que el presidente Waldemar Kita tiene con los entrenadores que contrata. Ningún entrenador desde 2009 ha tenido palabras agradables hacia una persona que ha intentado construir con el equipo de fútbol una marca comercial, sin darle importancia a la estabilidad en cuanto a resultados se refiere.

Además de haber perdido a su entrenador, el Nantes se quedó sin uno de sus mejores jugadores. Diego Carlos, líder en defensa y gran jugador, que ha emprendido camino hacia Sevilla. También ha salido Tatarusanu, portero que daba muchos puntos al que ha contratado el Olympique Lyonnais. Las dos bajas son muy duras para el club en el aspecto defensivo, y que no se solventan con los nuevos fichajes. Lafont no es el portero que brilló en el Toulouse, y Appiah y Wagué no están al nivel de Diego Carlos. Por otra parte, los fichajes que sí pueden suponer un salto cualitativo son los de Coco y Abeid. El primero, internacional sub21 con Francia, bajó el nivel en Guingamp, pero es un extremo que genera un gran abanico de ocasiones, y Abeid es un medio con un despliegue físico muy grande que complementará a Touré y Rongier.

Hasta que no llegue un entrenador el Nantes no podrá perfilar el rumbo de la temporada. La plantilla tiene jugadores interesantes pero las entradas y salidas se multiplican en cada verano, por lo que buscar una compenetración entre los mismos es complicado. Va a ser una temporada difícil en Loira, pero si el equipo ya supo sobreponerse a la trágica pérdida de Sala, será capaz también de afrontar esta situación.

El SCO Angers se ha convertido en un equipo al que hay que acostumbrarse en la Ligue 1. Sin haber superado la décima posición desde su vuelta a la máxima división del fútbol francés, los de Bretaña son un equipo que ni sufren por descender ni dan un paso adelante para intentar estar en la zona media-alta de la clasificación. A pesar de todo, se trata de un club con proyecto de años y un ejemplo a la hora de gestionar las bajas de los mejores jugadores.

Su entrenador, Stéphane Moulin, es de los mas competentes de la Ligue 1. Su estilo es jugar con extremos muy abiertos lo que permitió al Angers sacar a la luz a Nicolas Pépé, Jonathan Bamba, Toko-Ekambi, Flavien Tait o Jeff Reine-Adelaide. Es entrenador pragmático y por eso probablemente no esté en un equipo de mayor entidad, pero el trabajo que realiza es encomiable.

Como habitualmente sucede cada temporada, el Angers ha perdido al mejor jugador la plantilla en verano. Si el año pasado fue Toko-Ekambi, ahora llegó el turno de Tait, fichado por el Stade Rennais. No obstante, el club sigue contratando jugadores que casen con el estilo vertical de Moulin. Sada Thioub es un extremo que juega abierto y viene de realizar una buena temporada en Nîmes; Pereira-Lage era un talento rompedor en Ligue 2 y tiene una conducción desde la izquierda hacia dentro que es idéntica a la de Tait. Además, se ha fichado a Rachid Alioui, marroquí con una habilidad en el último pase muy productiva, aunque es irregular. De momento, mantiene a Adelaide, uno de los mayores talentos actuales del fútbol galo y un incordio constante en la banda derecha, y a Baptiste Santamaría, uno de los centrocampistas con mejor lectura de juego de la Ligue 1 y un “5” capaz de dar equilibrio táctico a cualquier equipo.

¿Será esta la temporada en la que el Angers no sólo se conforme con salvarse? Es muy complicado pensar que sí ya que el equipo se suele relajar cuando está en posiciones cómodas en Ligue 1, pero también es cierto que cuenta con un entrenador que poco a poco ha ido mejorando y evolucionando en pragmatismo y ha cambiado cosas, como el hecho de centrar a los extremos para que los laterales tengan profundidad o los aguantes de Bahoken, reconvirtiéndose en un 9 con mayor incidencia fuera del área que dentro, permitiendo las llegadas en segunda línea, lo que harán del Angers uno de los equipos más interesantes de ver esta temporada. 

En una temporada con tres entrenadores y sin ruta definida, el Bordeaux afronta la presente campaña con un nuevo proyecto. Joe Da Grosa, inversor americano, se convirtió en nuevo propietario en enero y se puso como objetivo situar al Bordeaux entre los cuatro mejores equipos de Francia. Para ello ha confiado en Paulo Sousa como entrenador hasta 2022, evidenciando que se trata de un proyecto a largo plazo.

Paulo Sousa ha dejado dudas en los primeros meses en Burdeos. Ostenta ya el récord de derrotas seguidas del club (7) y los aficionados cuestionan sus extrañezas tácticas. Es cierto que no tenía la plantilla adecuada, pero su obsesión por sacar la pelota jugada ha provocado muchos errores que costaron goles en contra y que incluso pusieron en peligro la presencia en Ligue 1 del equipo. Ha implantado un sistema de tres centrales con carrileros a la altura de los delanteros, con extremos de media puntas para ocupar el máximo espacio posible en ataque. La idea es interesante, pero, de momento, los frutos no son los deseados.

Los fichajes del Bordeaux no son los de un club que aspira a estar en lo alto de la clasificación en Ligue 1. Vendió a Koundé al Sevilla y el club ha fichado a Koscielny y Mexer para suplirle, pero no parece que a priori alcancen su potencial a medio plazo. Ui-Jo Hwang, Kwateng, y el lateral derecho, Loris Benito, completan las llegadas más importantes de un equipo que más que fichar lo que va a necesitar es la mejor versión de sus hombres de peso, como De Préville, Kamano, Sabaly o Samuel Kalu, que no estuvieron a la altura la temporada pasada y se notó en exceso la “Malcom-dependencia”.

El Girondins Bordeaux no tiene la obligación esta temporada de ir a Europa ya que el proyecto acaba de nacer, pero sí es cierto que debe mejorar la imagen de la temporada pasada. Sousa es un entrenador que ha dejado cosas interesantes en pretemporada y lo primordial es, más que resultados a corto plazo, ponerse un objetivo a medio. Será interesante ver cómo gestiona el portugués una plantilla que en los últimos años no ha encontrado un técnico que dé con la tecla. 

Tras su milagroso ascenso hace dos años, el Amiens continúa aguantando en Ligue 1 aunque esta temporada no será tan fácil repetir el éxito ya que el arquitecto del proyecto, Pélissier, abandonó de forma sorprendente el banquillo para fichar por el Lorient de Ligue 2. Ha llegado Luka Elsner, entrenador de 37 años que se ha convertido en el técnico más joven de la historia de la Ligue 1.

Elsner afronta su primer reto en el fútbol francés con la difícil papeleta de suplir a Pélissier, que obtuvo el máximo de una de las plantillas más limitadas del campeonato y mantuvo al Amiens contra todo pronóstico en Ligue 1. Elsner, con experiencia en los banquillos desde que tiene 31 años, es un técnico muy distinto a Pélissier, pues mientras éste priorizaba replegar y jugar fútbol defensivo, lo que se ha visto del esloveno es que quiere jugar la pelota y abarcar muchos tramos de partido con posesión de balón.

No ha sido un verano con muchas transacciones en Amiens. La buena noticia para el equipo es que ha mantenido a Gnhaoré, Krafth o Blin, jugadores que crecieron la temporada pasada con Pélissier. La baja más importantes es la de Adenon, central que aportaba jerarquía y galones a la defensa. Pero se mantienen Konaté, Mendoza, Zungu y Dibassy, por lo que no ha tenido ninguna salida que le vaya a condicionar a Elsner en la confección de la plantilla.

Uno de los problemas del Amiens es que la clasificación no refleja el potencial real de la plantilla. El equipo genera constantes situaciones de gol gracias a la espectacular capacidad de desborde de Otero y Mendoza, dos extremos muy veloces al espacio pero que por su mala toma de decisiones no han tenido estadísticas importantes, y es que Konaté ha perdido a su mejor socio ya que tras la salida de Kakuta, el senegalés perdió a un jugador que era receptor al pie y con su desborde y último pase le generaba a Konaté muchas situaciones de gol. La clave estará en la toma de decisiones en metros finales y el Amiens es podría mejorar la 15ª posición, pero sin Pélissier las cosas son radicalmente distintas.

Alain Casanova volvió a Toulouse la temporada pasada para revertir una negativa dinámica. El club no supo gestionar su salida y ahora el retorno puede darle al equipo un salto cualitativo, sobre todo desde el punto de vista táctico. Sin embargo, a pesar de que comenzó la temporada a un nivel muy alto, Casanova volvió al conservadurismo, por lo que no obtuvo el máximo nivel de una plantilla con jugadores de calidad.

El técnico, que retiró del once a jugadores como al talentoso Manu García para priorizar el físico y el despliegue con canteranos como Sidibé -2 metros y un físico dominador-, se metió en varios apuros a medida que fue transcurriendo la temporada. El gran nivel de Gradel, involucrado en más del 50% de los goles de su equipo, volvió a salvar una situación que amenazó con el descenso del equipo.

Además, el club ha realizado el mayor desembolso de su historia en verano. Ante la posible marcha de Gradel -aunque de momento continúa-, han invertido 8 millones de € en Saïd, mejor jugador del Dijon la temporada pasada y jugador de gran calidad y pegada que puede complementar a Gradel. Además, ante los problemas a mitad de la temporada pasada, el club ha fichado a Makengo y al experimentado Vainqueur, dos medios menos “físicos” pero con más dinamismo y posicionamiento que los que tenía el Toulouse. También ha llegado Koulouris, delantero griego que llega para paliar los problemas de gol del equipo.

El Toulouse afronta una temporada clave, sobre todo por Casanova, al que los más escépticos le piden que sea el entrenador ofensivo que en su día metió al Toulouse en puestos de Europa League. Si consigue que Saïd y Gradel se junten, aumentar la ambición y no alinear tres centrocampistas puros en partidos importantes y, sobre todo, solucionar los problemas de gol del equipo -también precedido por los sistemas defensivos del técnico- el Toulouse no pasará apuros para salvarse. 

Resulta complicado analizar la debacle del Mónaco el curso pasado. El equipo ya estaba exprimido en su política de fichar jugadores jóvenes y vender siempre a los mejores, pero el año pasado la situación fue explosiva, y más con los desastres de la directiva que señaló a Jardim como culpable, por lo que procedieron a cesarle y solicitando su vuelta meses después para revertir una situación insostenible con Henry en el banquillo.

Al retornar Jardim ya pudo contar con os jugadores que no le ficharon en verano ya que el club se dio cuenta que tenía que contrtar jugadores con experiencia y galones para que se complementaran con los jóvenes. Casos como Cesc Fàbregas, Naldo, Gelson Martins y Adrien Silva lograron una evidente mejoría en el equipo y, a pesar de todo, no salvó la categoría hasta la penúltima jornada debido a que el equipo continuaba sin funcionar en los meses finales.

El Mónaco apenas se ha movido en el mercado de verano. Ha ejercido la opción de compra por Gelson Martins, ha reforzado la portería con Benjamin Lecomte -de los mejores porteros de la Ligue 1-, ha sustituido a Sidibé por Rubén Aguilar en el lateral derecho y ha mantenido a varios jugadores que estaban en la puerta de salida. La clave de la temporada será generar un sistema que potencie a jugadores de ataque, ya que tanto Rony Lopes, Gelson y Golovin, se encontraron más cómodos jugando con espacios que ante bloques replegados. Es más, el Mónaco perdió muchos partidos porque ni Gelson, Lopes y Golovin son jugadores aptos para desarmar repliegues trabajados.

El objetivo del equipo es claro: volver a Champions League ya que otra temporada sin disputar competición europea sería un drama para la institución. Para ello, como hemos señalado, Jardim tiene que encontrar el sistema más adecuado para los tres de la media punta y también deberá tener en cuenta que Glik o Jemerson no están al nivel de la temporada en la que ganaron la Ligue 1 y proteger a los centrales para que el equipo no encaje tantos goles como el curso pasado.

El Dijon vivió una montaña rusa la temporada pasada ya que comenzaron ganando los tres primeros partidos y en la prensa se especulaba con que acabarían peleando por puestos europeos. De acuerdo con lo manifestado por Dall’Oglio el día de su cese como entrenador, ya con el equipo en puestos de descenso, “a los jugadores les faltó humildad cuando se encontraron en una situación inédita en la historia del club”; y con Kombouaré estuvieron a punto del descenso a Ligue 2.

Antoine Kombouaré salvó al Dijon en los play-off de descenso. El excesivo conservadurismo chocaba con una plantilla de talentos desaprovechados, como el joven Loiodice, titular en aquellas famosas tres jornadas con pleno de victorias con tan sólo 17 años y que desapareció con Kombouaré. El técnico, que salvó al equipo de milagro, no continúa en el club y el elegido para sustituirlo es Stéphane Jobard, que conoce el club.La marcha de Wesley Saïd al Toulouse ha supuesto una pérdida importante para el Dijon ya que pierden a su mejor jugador, y no solo eso, sino que Kwon, que fue el mejor hace dos temporadas viéndose frenada su progresión por una grave lesión de ligamento, ha dejado la Ligue 1 por la Bundesliga. La situación es preocupante ya que el equipo de la Borgoña no ha contratado ningún recambio para sus bajas en ataque. Destacar la llegada de Ndong para reforzar el medio y la de Ecuele-Manga para suplir a Yamberé, que fue un condicionante defensivo durante muchos años por el bajo nivel mostrado.

Va a ser una temporada muy difícil en Dijon ya que, sin varios puntales en ataque, no se ha reforzado bien y no ha compensado las pérdidas de jugadores de relieve. No obstante, Sliti sigue en el club y Jobard parece que apostará por el talento joven que tanto recelo generó en Kombouaré. Loiodice, Jules Keita y Aguerd, deberán dar un paso adelante y aportar el talento necesario en un equipo mermado sobre todo en el aspecto técnico.

Metz: un retorno a Ligue 1 con mucha suficiencia

El Metz se proclamó merecidamente campeón de la pasada Ligue 2. El equipo ha protagonizado durante varias temporadas un mismo proceso: asciende a la Ligue 1 y, al año siguiente, vuelve a segunda división. Los pupilos de Hognon -interino hasta que Antonetti se recupere de su enfermedad- consiguieron el ascenso con una superioridad muy grande de principio a fin.

El equipo combinó el talento individual con el colectivo y reunió en sus filas a un elenco de jugadores con mucha calidad. En defensa, Boye recuperó el nivel que le permitió en su día ser un central interesante en Ligue 1; en medio de campo, la calidad de Boulaya y Gakpa, al que ha renovado el Metz, era un torbellino semana tras semana en Ligue y, en ataque, la verticalidad de Habib Diallo y el joven Ibrahima Niané le dieron al equipo muchos goles. Al espacio, los dos delanteros senegaleses son balas imposibles de frenar en carrera.

El Metz se ha reforzado bien en el mercado. La baja del español Iván Balliu en el lateral derecho es importante, pero se ha contrarrestado con la incorporación de Centonze, uno de los laterales con más proyección de la Ligue 2. De segunda también se llevó a Thierry Ambrose, ex jugador del City y que en el Lens rindió a gran nivel, prueba de la verticalidad con la que juegan los de Hognon en sus transiciones. Mantiene prácticamente a la mayoría de los jugadores clave que consiguieron el ascenso.

Una de las claves para el Metz será la primera vuelta. En las últimas temporadas de ascenso a Ligue 1 y después descendiendo, el equipo fue a remolque a causa de una primera vuelta en la que no sacaba adelante los partidos por falta de gol y por exceso de nervios. Hognon deberá ir con calma en Ligue 1 y para ello necesitará que Diallo mantenga el alto porcentaje de porcentaje de goles marcados y que, en defensa, Boye continúe a buen nivel y no se siga siendo un central irregular como le ha sucedido en el pasado. 

Brest: un ascenso inesperado

Pocos pronosticaron la temporada pasada que un equipo como el Brest terminaría ascendiendo a Ligue 1. El trabajo de Furlan desde el banquillo primando el colectivo y no las individualidades fueron su mejor arma. Aunque sorprendió que meses después del ascenso el Stade Brestois no renovase al arquitecto del equipo.

Para suplir a Furlan ha llegado Olivier Dall’Oglio, un entrenador fantástico que conoce la categoría tras buenas temporadas en el Dijon. El técnico cuenta con un colectivo brillante y con varios jugadores diferenciales, destacando Charbonnier, delantero que fichó el Montpellier hace varias temporadas para suplir a Giroud y al que el reto le quedó enorme. En Brest, el delantero marcó 27 goles y dio 8 asistencias y, no solo eso, sino todo lo que genera a su alrededor ya que fuera del área posee una conducción explosiva con técnica depurada, y hay que destacar también la calidad de Court y Autret para realizar diagonales desde las bandas.

El mercado de fichajes ha estado sobresaliente para los bretones, con fichajes de perfiles complementarios que supondrán un gran refuerzo en el recién ascendido. Romain Perraud cubrirá el lateral izquierdo tras haber sido el mejor en el puesto la pasada Ligue 2; Grandsir llega como extremo con intención de fijar por fuera con el cambio de ritmo poderoso y el buen disparo a media distancia y, para paliar la baja de Weber, uno de los mejores defensas, han contratado a Brain, central de Le Havre que a campo abierto va muy bien al corte.

Es difícil un pronóstico con el Brest ya que sin ser de los mejores equipos de la Ligue 2 logró el ascenso y, aunque en la actualidad sólo tiene una plantilla para intentar evitar el descenso, el bloque en conjunto es la mejor garantía del equipo. Habrá que estar atentos a Charbonnier que monopolizaba cada ataque de los bretones en Ligue 2 y que aún no ha podido brillar en Ligue 1 por falta de nivel. En definitiva, un equipo que destaca por el sacrificio conjunto y por su resistencia para afrontar momentos complicados.

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