Pugh y la inspiración de su primer Mundial

  • Fue la segunda jugadora más joven de las campeonas de Francia 2019
  • La delantera repasa sus momentos favorito del Mundial
  • “Nunca he estado tan motivada”

En el triunfo de Estados Unidos en la Copa Mundial Femenina de la FIFA™ de Francia tuvieron mucho peso las veteranas como Megan Rapinoe y Alex Morgan, finalistas del Premio The Best a la jugadora de la FIFA y que lideraron el ataque, o Julie Ertz y Becky Sauerbrunn, encargadas de proteger la retaguardia. Pero las Barras y Estrellas contaron también con jóvenes jugadoras que aprovecharon al máximo su primera participación en la cita mundialista.

Mallory Pugh, segunda futbolista más joven del plantel estadounidense, actuó como refuerzo de Rapinoe, Morgan y Carli Lloyd, tres de las mejores artilleras de la historia del país, y la experiencia en el escenario internacional de Francia 2019 resultó transformadora para ella.

La extremo de 21 años del Washington Spirit habla en exclusiva con FIFA.com de lo que supuso el Mundial de Francia para ella.

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¿Recuerda dónde estaba y cómo se sintió cuando supo que su nombre figuraba en la convocatoria de Estados Unidos para el Mundial?

Estaba en Washington, D.C. Recuerdo que Jill [Ellis, seleccionadora de Estados Unidos] me llamó justo antes del entrenamiento. Saber que iba a viajar al Mundial me dio una sensación como de alivio, ¡aunque también fue un poco intimidante! Cuando me dirigía al entrenamiento, pensaba “vale, ahora hay que ponerse a trabajar”. Lo cierto es que antes ya habíamos estado trabajando, desde siempre, en realidad. Pero ahí llegó el momento de dar un paso más.

¿Qué momentos de Francia fueron los más destacados para usted a nivel personal?

Jugar contra Tailandia y marcar estuvo muy bien, fue muy divertido. Pero ver a Lindsey [Horan], Sam [Mewis] y Rose [Lavelle] hacer sus primeros goles en el Mundial creo que fue lo más destacable para mí.

El partido de Francia también fue asombroso. Había un ambiente increíble. Era la primera vez que teníamos la impresión de que estábamos jugando fuera. En los demás partidos yo me había sentido como si fuésemos las locales, aunque no estuviésemos en casa. Y aunque no jugué, probablemente fuese uno de mis partidos preferidos. El rival era el país organizador y se jugaba a todo o nada. Fue uno de los partidos más alocados en los que he estado, es difícil describirlo con palabras.

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Los hinchas acudieron en masa a animar a las anfitrionas, a Estados Unidos, a los Países Bajos … ¿le impresionó ese ambiente?

Francia fue una organizadora fantástica. Fue estupendo ver a tanta gente en las gradas y a tantos países volcándose de forma apasionada con sus selecciones femeninas.

Creo que tenemos a la mejor afición del mundo. Insisto, en Francia nos sentimos como en casa en casi todos los partidos. Contar con su apoyo ahí, donde para una estadounidense puede resultar complicado jugar en otro contexto, hizo que la experiencia resultase mucho más especial, no cabe duda.

Entrenar a diario con jugadoras como Rapinoe y Morgan le habrá beneficiado mucho en su propio progreso.

No voy a mentir, antes del Mundial sí que fue duro. Pero me di cuenta de que estaba aprendiendo de las mejores delanteras del mundo, en mi opinión. Ninguna otra jugadora de 21 años tiene la oportunidad de aprender de ellas como yo. Me fijé en todos los detalles. En todos los entrenamientos, prestaba atención a lo que hacían Tobin [Heath] y ‘Pinoe’, porque yo jugaba más escorada al extremo.

Estuvo muy bien admirar todo su esfuerzo, y lo especiales que son todas ellas en sus demarcaciones. Todos sabemos el entusiasmo que derrochan, y que son grandes modelos a imitar. Estar cada día en ese entorno me permitió mejorar.

Mallory Pugh of the USA celebrates with teammate Megan Rapinoe after scoring© Getty Images

Rapinoe o Morgan son candidatas al Premio The Best a la jugadora de la FIFA el 23 de septiembre en Milán. ¿Qué las hace tan especiales?

Recuerdo que vi a Megan en el anterior Mundial, en 2015, y era muy buena, buenísima. Pero en este Mundial, en los grandes momentos, fue incluso más allá, y probablemente eso sea una de las cosas más difíciles de lograr. Fue una verdadera profesional, y en esos momentos se echó el equipo a cuestas. Creo que es una futbolista increíble. Merece de sobras estar en esa lista.

Y lo mismo puedo decir de Alex, pienso que es la mejor número 9 del mundo. Marca algunos goles que piensas… “¿cómo lo hace?”. Es fantástico poder trabajar con ellas. Me sirve para aprender. Estoy muy ilusionada por ver lo que consiguen las dos.

Jill Ellis también figura entre las candidatas al Premio The Best al Entrenador de Fútbol Femenino de este año. ¿Por qué es tan eficaz dirigiendo a un equipo?

Yo siempre le digo a la gente que estábamos muy bien preparadas para cualquier cosa que pudiese ocurrir en Francia, y fue gracias al fantástico trabajo de Jill. Las 23 jugadoras sabíamos exactamente lo que había que hacer y cuál era nuestro cometido. Para una entrenadora puede ser complicado conseguir que todo el mundo se implique, pero creo que Jill hizo un trabajo excelente en ese aspecto. Por eso nos salió todo tan bien: todo el mundo estaba muy bien preparado, fuese cual fuese su función.

El éxito de Francia, ¿cómo motiva de cara al futuro?

Después de la final, me sentí más motivada que nunca en la vida. Nunca había sentido nada así, es la mejor sensación que puede haber, quiero volver a experimentarla. Ahora ya sé el trabajo que hace falta dedicarle, pero también estoy convencida de que van a llegar muchas más cosas. Para eso tengo que seguir esforzándome.

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