1×1 del Valencia: Un buen Rodrigo echa en falta acompañantes

Cillessen: No tuvo excesivo trabajo y no pudo hacer nada en el gol, ya que fue un disparo a bocajarro de Óscar. Donde se mostró errático, sorprendentemente, fue con el juego de pies y los saques en largo. Salvó al equipo en el último minuto con una buena parada al primer palo.

Gayà: Le tocó bailar con la más fea ya que marcó a Óscar. El jugador del Leganés obligó al de Pedreguer a esforzarse al máximo en tareas defensivas, por lo que estuvo poco incisivo en ataque debido al despliegue físico que realizó en su área. No disputó los 90 minutos porque sufrió molestias físicas que le obligaron a retirarse.

Garay: Tuvo mucho protagonismo en ataque ya que enganchó dos rechaces que no acabaron en gol por los pelos. El primero se le marchó arriba y el segundo lo salvó con el pecho un defensa de la zaga pepinera. En defensa estuvo correcto.

Paulista: Muy seguro por arriba. Marcó con solvencia a Braithwaite y no le permitió obtener ventaja en ninguna jugada. El gol, como al resto de la defensa, le pilló subiendo las líneas defensivas y descolocado.

Wass: No tuvo su día. Cometió varios errores en los despejes de balón y en ataque sus centros no encontraron rematador. Acabó el partido cansado después del despliegue físico que realizó sumado a que también jugó los 90 minutos en Londres. Aunque el gol fue por su lado, él no pudo hacer nada.

Kondogbia: Liberó a Parejo a la hora de sacar el balón jugado y estuvo muy acertado en los desplazamientos en largo en los que casi siempre buscó en bandas a Rodrigo o Guedes. Su gran ‘pero’ fue la imprecisión que mostró en los pases a partir de la zona de tres cuartos de campo.

Parejo: Capitaneó al equipo desde el centro del campo con la misma entereza que siempre, si bien es cierto que no estuvo tan acertado con los pases como otras veces, especialmente con el balón parado. El de Coslada tuvo oportunidades de sobra entre corners y faltas para encontrar a sus compañeros dentro del área, pero esta vez no tuvo la suerte de su lado como sí en Londres.

Coquelin: Tan duro como siempre. En el centro del campo es quien da el equilibrio defensivo al equipo. Tiene que empezar a adaptarse al nuevo esquema de Celades ya que en este está obligado a aportar más en ataque, cosa que hoy no se vio en el terreno de juego.

Guedes: Tras una primera parte en la que no le salió nada, después del descanso mejoró. El Valencia necesita de su potencia ya que cuando la mostró los ché disfrutaron de ocasiones, además de que el portugués forzó muchas faltas a los rivales. Pero es evidente que todavía no es el jugador que ha maravillado a Mestalla.

Maxi Gómez: La buscó y le buscaron, pero apenas le encontraron. El uruguayo no se caracteriza por ser un futbolista con excesivo control de la pelota, pero puede aportar mucho más de lo que mostró. Únicamente disfrutó de una ocasión a centro raso de Gayà que no remató con la potencia suficiente como para generar peligro. Pese a que Mestalla le despidió con una fuerte ovación, la afición sigue esperando al delantero estrella que se fichó en verano.

Rodrigo: Fue el mejor de su equipo. El ariete no pudo confirmar su buen partido con un gol pero fue quien más peligro generó a la portería de Juan Soriano. Forzó el penalti en el minuto 19 tras una gran jugada individual y posteriormente volvió a desbordar partiendo desde la derecha. En comparación a sus compañeros, se ha adaptado muy rápidamente al esquema de Celades. No llegó por muy poco a rematar un pase de la muerte que le había servido Ferrán Torres.

Cambios

Jaume Costa: Nadie diría que entró al campo sin calentar después de la lesión de Gayà. El equipo no acusó la baja del canterano valencianista, lo cual habla muy bien de Jaume Costa que cuajó muy buenos minutos.

Kang-In Lee: Intenso, atrevido, pero tomando malas decisiones. Entró al verde con muchas ganas, pero estas fueron disminuyendo conforme pasaron los minutos y sus intervenciones fueron desacertadas. Pese a ello, intentó estar activo y buscó mucho el balón.

Ferrán: Entró cuando faltaban diez minutos y fue un soplo de aire fresco para el equipo. Le sirvió un balón en bandeja a Rodrigo al que el hispanobrasileño no llegó por los pelos.