El legado de Luis Ospina en el cine colombiano

A sus 70 años de edad, Luis Ospina, uno de los creadores de ‘Caliwood’, murió a causa de una larga batalla contra el cáncer que retrató en su última película ‘Todo comenzó por el fin’, en donde se refiere a este proyecto, el cual creía que nunca iba a terminar cuando le diagnosticaron la enfermedad hace varios años.

El hombre, que fue profesor en reconocidas universidades como la Javeriana en Bogotá, fue codirector del Cine Club de Cali y cofundador de la revista Ojo al Cine; además, participó en medios Ojo al Cine, Kinetoscopio, Arcadia, El Pueblo, El Malpensante y Número, en los que aportó su gran conocimiento sobre el séptimo arte.

“Aunque me precio de tener una memoria cinematográfica, no recuerdo con claridad cuál fue la primera película que vi. Quizá porque desde que me acuerdo el cine siempre estuvo presente en mi corazón. Y en mi hogar”, fueron una de sus declaraciones en vida en donde expresaba lo importante que para él era el cine.

Sobre su carrera como cineasta, cabe destacar varios proyectos como los largometrajes de ficción ‘Pura sangre’ (1982) y ‘Soplo de vida’ (1999), además de más de veinte cortometrajes que realizó a lo largo de su vida.

Entre sus documentales, que son más de treinta, se destacan Andrés Caicedo: unos pocos buenos amigos (1986); Al pie, al pelo y a la carrera (1991); Nuestra película (1993); La desazón suprema: retrato incesante de Fernando Vallejo (2003); Un tigre de papel (2007) y De la ilusión al desconcierto (2007), una serie sobre la historia del cine colombiano desde 1970 a 1995.