¿Se acabó la pesadilla para un número 1? Fultz ya está listo

Por fin, Markelle Fultz podría estar viendo la luz al final del túnel. El base, que cumplió 21 años en mayo, sigue inmerso en una pesadilla provocada por una lesión que ha puesto en jaque incluso su carrera NBA. Ahora, por fin, esta podría estar quedando atrás: Jeff Weltman, presidente de operaciones de Orlando Magic, ha confirmado que Fultz estará con el equipo en el training camp que abre sus puertas el 1 de octubre “sin ningún tipo de restricción”.

Primero se dijo que Fultz sufría una disquinesia escapular, un problema por el que la musculatura que rodea a la escápula no funciona de la forma debida. Después se le diagnosticó un síndrome del desfiladero cervicotorácico, que provoca un mal funcionamiento del cuerpo en la zona del cuello y el hombro. Una lesión que puso en jaque, literalmente, una mecánica de tiro que llegó a parecer totalmente impropia de un jugador profesional. Ni digamos de un preciado número 1 del drafr, el de 2017, cuando los Sixers dieron a los Celtics su pick (3. Jayson Tatum) y una primera ronda extra con la que los Celtics eligieron a Romeo Langford. En ese momento, el base de Washington (23,2 puntos, 5,7 rebotes y 5,9 asistencias en su único año NCAA) estaba llamado a ser la guinda del Proceso y un complemento ideal para Ben Simmons y Joel Embiid. Pero el pasado febrero los Sixers lo traspasaron a Orlando a cambio de solo Jonathon Simmons, una primera ronda y una segunda. En Florida todavía no ha jugado ni un minuto pero ya ha visto como los Magic aseguran su continuidad hasta 2021 (12,3 millones en la 2020-21) y le dan una confianza que le faltó en sus últimos tiempos en Philadelphia: “No puedo ni explicar lo genial que es estar en esta situación. He ido entrenando y tirando a canasta y el dolor ha ido desapareciendo, y todo con una comunicación perfecta con la franquicia”.

Fultz no juega un partido oficial desde el pasado 19 de noviembre. En los Sixers salió después de solo 33 partidos de Regular Season y 3 de playoffs y unas medias de apenas 7,7 puntos y 3,4 asistencias. En cuanto su lesión se enredó de forma visible, se multiplicó una desconfianza mutua con los Sixers, un asunto que se aireó públicamente mientras el jugador tenía que entrenar prácticamente en secreto para que no fueran públicos sus problemas para, sencillamente, lanzar a canasta.

Ahora Fultz podrá empezar a entrenar con sus compañeros y preparar una temporada que tendrá su primer amistoso previo el 5 de octubre, en el caso de los Magic (contra los Spurs). A pesar de ganar 17 partidos más que en la 2017-18 y volver a los playoffs por primera vez desde 2012, la franquicia de Orlando buscaba formas de encontrar las estrellas que relancen un proyecto ya sólido pero que quiere coger definitivamente vuelo. Y Fultz era una maniobra de riesgo pero con una recompensa potencial bestial, la de un talento de número 1 de draft y un anotador magnético al que se comparó en College con jugadores como Kyrie Irving. Renovados Vucevic y Ross, fultz puede dar un impulso enorme a los Magic si reinicia su carrera en su nuevo equipo, que tiene también otras bazas jóvenes: Aaron Gordon, Jonathan Isaac, Mo Bamba… Pero un Fultz en la versión que se esperaba de él en la NBA hace dos años lo cambiaría todo en su equipo.