El 1×1 del Pucela contra el Espanyol: Plano decide una victoria merecida

El Real Valladolid se reencontró con la victoria en un partido en el que solo estuvo a merced del Espanyol en los primeros compases. Después del gol de penalti de Míchel los blanquivioletas crecieron y mantuvieron a raya a los blanquiazules hasta cuajar una actuación regular y lograr una victoria merecida, redondeada al final por un decisivo Óscar Plano.

 

MASIP. Depuró la mente tras el partido contra el Granada. Se mostró seguro atajando un duro remate de Calleri, que lo puso a prueba con otro disparo que repelió. Atento en todo momento, estaba en el lugar indicado para despejar el disparo de Marc Roca que dio en San Emeterio. BIEN

MOYANO. Muy seguro durante todo el partido. No se animó demasiado a subir, pero no fue un problema: las operaciones se desarrollaban por el otro costado. Pedrosa no consiguió desbordarle ni una sola vez. BIEN

KIKO OLIVAS. Sale reforzado de la primera portería a cero de la temporada, como el resto de la defensa. Apareció bien al corte en varias ocasiones, una decisiva, al final de la primera mitad en un centro lateral. El Espanyol pidió un penalti que no era. BIEN

SALISU. Se retiró tocado después de cuajar otro buen partido, sobre todo a campo abierto, como se impuso en muchas ocasiones a Calleri. Salió con acierto a tapar la banda izquierda cuando Nacho subió, sobre todo persiguiendo al delantero argentino. BIEN

NACHO. Sufrió en los primeros compases, en los que Javi López le superó varias veces por banda. Como el resto del equipo, creció después del gol y participó de la sociedad Toni-Sandro. Se serenó con el paso de los minutos, aunque siempre se vio exigido. REGULAR

ÓSCAR PLANO. Provocó el penalti que abrió la cuenta y sentenció con un voleón en el tiempo añadido. Resultó decisivo por enésima vez. Quizás no tuvo ningún momento de participación elevada, pero fue regular. Bendita sea cuando decide. MUY BIEN

SAN EMETERIO. Oscuro pero solvente. Una vez más demostró ser un escudero perfecto: trabajador afanado, atinado en el pase, consiguió, junto a Míchel, que los medioscentros del Espanyol no estuvieran nunca cómodos. BIEN

MÍCHEL. Empezó gris ambas partes, pero fue creciendo en las dos. En la primera, anotó el penalti que sufrió Plano engañando a Diego López y acabó dominando el centro del campo. En la segunda dejó varias buenas acciones, como la asistencia a Joaquín, aunque entró menos en contacto con el cuero. MUY BIEN

TONI. Se fue apagando, aunque su sociedad con Sandro, brillante en el primer tiempo, promete dar grandes alegrías. Forzó a Diego López a hacer una buena parada después de uno de sus varios eslálones. Acabó sustituido después de no lucir en el segundo periodo como en el primero. BIEN

SANDRO. Sigue negado de cara al gol, pero dispuso de dos buenas ocasiones, la primera y la última de la primera mitad. El gesto técnico previo al remate que evitó Diego López da cuenta de su calidad, que lució más asociado con Toni Villa, con quien generó mucho juego ofensivo. BIEN

GUARDIOLA. Muy voluntarioso, pero poco participativo hasta la salida de Unal. ‘Colaboró’ con la expulsión de Calero pugnando con él hasta que sufrió la falta. Dejó un buen detalle técnico en el minuto 73 que no tuvo incidencia. No obstante, creció en ese tramo final. BIEN

UNAL. No tocó mucho balón, aunque en una de las veces que lo hizo lanzó una contra peligrosa. Dio una asistencia magnífica de cabeza para que Óscar Plano sentenciara. BIEN

JOAQUÍN. Mandó a la red un testarazo en su primer contacto con el balón, aunque su gol fue anulado por fuera de juego. Tenía el hombro en posición antirreglamentaria. Como Salisu y Kiko Olivas, tuvo que fajarse para contener a Calleri. BIEN

PEDRO PORRO. Terminó de echar el cerrojo colaborando con la buena labor defensiva de Moyano y lanzó el contragolpe que permitió marcar el cero a dos. BIEN