Rubi, Setién y la zaga de cinco: medio gol menos por partido

Hace unas semanas Rubi ensayó con una zaga de tres centrales en la antesala del choque ante el Barcelona en el Camp Nou. “Nos planteamos todas las posibilidades”, aseveró antes de elegir la variante de la defensa de cuatro y caer goleado. Tras siete jornadas y un repetido sistema de cuatro atrás, el Betis es el equipo que más goles encaja de LaLiga, 15 en siete partidos, y su técnico estudia variables que puedan poner freno a ese déficit defensivo.

No se trata de una problemática nueva en Heliópolis, sino que entró ya en escena durante los dos últimos cursos. Bajo el mando de Quique Setién, el equipo varió de su primera idea a la presencia de tres centrales desde el fichaje de Bartra. Aunque los tres centrales fueron más fiables durante los primeros meses, el Betis del técnico cántabro encajó 50 goles en 27 encuentros (1,85 de media por partido) con defensa de cuatro y 63 tantos en 49 choques (1,28) con zaga de cinco. Más de medio gol menos (0,57) por partido. A Setién le fue mejor con la presencia de más zagueros en una defensa que cuenta con algunas piezas repetidas y unos laterales del mismo perfil.

La idea de Rubi se sostuvo en su defensa de cuatro hombres desde el inicio de la pretemporada. Así lo ejecutó también en el Espanyol el pasado curso a excepción de contados duelos. La realidad es que el equipo perico fue la campaña pasada el que más goles encajó de los nueve primeros clasificados (50) al final de curso.

La planificación incidió en la presencia de laterales de largo recorrido y que tuvieran protagonismo en ataque, algo que de momento muestra virtudes en lo ofensivo pero también carencias atrás. Tanto Emerson como Pedraza o Álex Moreno sufren en el repliegue. La disyuntiva está sobre la mesa.