El Madrid mira el norte: Haland, Odegaard, Gudjohnsen…

Si el mercado futbolístico fuese Juego de Tronos, el Real Madrid busca también jóvenes talentos más allá del Muro. En los últimos años se ha notado la nacionalidad del jefe de Fútbol Internacional de la entidad, el brasileño Juni Calafat, y de su mano llegaron Vinicius, Rodrygo, Militao, Rodrigo Rodrigues… Pero eso no es excluyente con rastrear otros mercados menos explotados, como son los nórdicos. Como adelantó AS esta semana, el Madrid tiene en su radar a Erling Haland, la sensación de la Champions. Un tanque noruego de 1,94 metros de altura, 18 goles en 11 partidos con el Red Bull Salzburg y el único en la historia de los Mundiales en hacer nueve goles en un partido. Pero es que el Madrid ya tiene dos futbolistas nórdicos en nómina: el también noruego Martin Odegaard, cedido en la Real Sociedad pero uno de los futbolistas revelación de LaLiga, y los islandeses Andri y Dani Gudjohnsen, los hijos del exdelantero… del Barcelona.

Sin ir más lejos, Odegaard y Haland comparten vestuario en la selección absoluta noruega y se les ha podido ver juntos en las concentraciones del equipo escandinavo. Haland estuvo este sábado en el Ullevaal Stadion viendo el Noruega-España en un palco porque se lo perdió por una pequeña lesión en la cadera. Dos futbolistas de perfiles muy distintos pero que comparten inicios precoces: ambos debutaron en el fútbol profesional de su país con apenas 15 años…

La saga Gudjohnsen, en ‘La Fábrica’

Desde el noroeste, de Islandia, viene otro talento ya forjándose en Valdebebas. Se trata de Andri Gudjohnsen, delantero también de envergadura llamativa (mide 1,87 metros con 17 años) e hijo mayor de Eidur Gudjohnsen, antiguo ariete del Barcelona y el Chelsea. Precisamente, Andri nació en Londres durante la etapa de su padre en Stamford Bridge. Su equipo es el Juvenil B de Manu Fernández aunque ha hecho sus pinitos con el Juvenil A de Poyatos y está inscrito en la UEFA Youth League, aunque aún no ha debutado en Europa. Su hermano pequeño, Dani Gudjohnsen, también juega como punta y lo hace en el Infantil A madridista.

La otra cara de la moneda fue el caso de Eero Markkanen. El delantero finlandés de 1,97 metros apareció en Valdebebas en 2014 por petición de Zidane para reforzar el ataque del Castilla y aunque costó 1,6M€ fue un fiasco en toda regla. Sólo duró una temporada, llegó a estar 18 kilos por encima de su peso ideal antes de irse y actualmente está sin equipo.