Los gestos en Millonarios por los que Pinto entendió que debía irse


Liga Águila

Los gestos en Millonarios por los que Pinto entendió que debía irse

Juan Pablo Arévalo

El extécnico albiazul se dio cuenta que perdió el dominio del grupo y se rompió la confidencialidad.

Jorge Luis Pinto inició un proyecto muy ambicioso este 2019 en Millonarios. Sus metas, como entrenador mundialista y de vasta experiencia, eran claras: ganar títulos con el equipo de corazón y llevarlo a la Copa Libertadores del próximo año. Sin embargo, a pesar de sumar 77 puntos esta temporada, el técnico y sus dirigidos fracasaron al quedarse sin final de Liga en el primer semestre, sin cuadrangulares en el segundo, y sin llegar muy lejos en la Copa Colombia; así, en la reclasificación está muy cerca de perder su cupo al máximo torneo continental de clubes.

Más allá de que Millonarios no haya clasificado ni cumplidor con sus objetivos, a Jorge Luis Pinto se le salió de las manos el manejo del grupo. Los gestos de jugadores, colaboradores y hasta directivos, fueron bastante evidentes para motivar la decisión del entrenador de dar un paso al costado.

Hace solo unos días, EL TIEMPO reveló los motivos de la crisis entre Pinto y los jugadores de Millonarios. Hubo desgaste y así lo filtraron: “No fue una sola cosa, fueron varias y la forma del manejo del grupo del profesor desgastó al equipo. Son formas de trabajar, y cada quien tiene la suya, pero la forma del Profe hizo que el equipo se fuera apagando poco a poco, que se agotara, que se apagara”, revelaron fuentes que pidieron su anonimato.

La molestia e incomodidad de los futbolistas se reflejó en los malos resultados. Incluso hubo indisciplina y eso puso mucho más tenso el ambiente. “Hace como dos meses, uno de los jugadores llegó mal, llegó tomado, al entrenamiento. No recuerdo la fecha exacta porque eso fue un día normal, de entre semana. No se estaba preparando ningún partido. Eso, pues, le cayó muy mal al Profe, con toda la razón, y a los compañeros. Por eso, el Profe puso más controles y restricciones, y ordenó hacer exámenes de sangre sorpresa a todo el plantel”.

Además, varios jugadores demostraron en la cancha, cuando eran sustituidos por Pinto, que no estaban de acuerdo con las decisiones de su entrenador. Tampoco les gustaba que el DT dejara en evidencia errores individuales de algunos, que eran expuestos en las ruedas de prensa.

Esa mala cara de algunos, el romper el silencio de otros, entre ellos miembros del cuerpo médico y dirigencial, fueron gestos claros para que Pinto se diera cuenta que yo no cabía en el proyecto. Que era más fácil su salida a que cambiaran una gran cantidad de jugadores que ya no tiene sintonía con su mensaje e idea de juego.