“El 99,9% de los tenistas está a favor de la nueva Davis”

Albert Costa (44 años) fue uno de los primeros fichajes de Gerard Piqué cuando la Federación Internacional (ITF) confió a su grupo Kosmos la organización de la nueva Copa Davis. Campeón en el 2.000 y excapitán, el leridano es el director de las Finales (18-24 noviembre en la Caja Mágica de Madrid). 

—En poco más de una semana arranca la nueva Davis. La del cambio. ¿Es una revolución o una evolución?

—Una evolución. La ITF (Federación Internacional de Tenis) debía haber hecho cambios ya hace muchos años a demanda de los jugadores. Tuvo que llegar Gerard Piqué y su equipo para convencer a su Asamblea de un cambio de formato (con una votación en Miami, el 16 de agosto de 2018, que ganaron por el 71% de votos y que dio un vuelco a una competición con 118 años de historia). Es mucho más atractivo, moderno y apasionante porque reúnes a los 18 mejores equipos en una misma ciudad luchando por la Ensaladera.

—Piqué dijo que los millennials piden un tenis más emocionante. ¿Es lo que han buscado?

Creo que sí, que atraeremos a mucha más gente. Con el antiguo formato, la final interesaba prácticamente solo a dos países y perdía la gracia para el resto. De esta forma, el espectador puede estar enganchado toda la semana. Creo que veremos mucha pasión en las gradas. Con tres cruces de países al mismo tiempo… el ambiente puede ser increíble.

—¿Cómo está viviendo Piqué esta recta final?

Su prioridad absoluta es el fútbol, y está centrado en ello. Pero sí que es cierto que está muy involucrado en el proyecto y le dedica tiempo todos los días. Nos aporta ideas y mensajes buenos que ayudan mucho.

—¿Al final su presencia ha venido a abrir un poco la mente del mundo del tenis?

Seguramente, no porque venga del fútbol, sino porque le da mucho al coco y es muy innovador. Piensa continuamente en crear cosas nuevas.

—¿Cómo valora la participación? Hace un año las previsiones no eran tan buenas…

—Lo hemos trabajado. Había tenistas críticos, pero era normal porque todo lo nuevo cuesta asimilarlo. Ahora, el 99,9% está a favor. Todos los que tienen a sus países clasificados, salvo lesiones, van a estar en Madrid con la excepción de Alexander Zverev (jugará exhibiciones con Roger Federer en Sudamérica). Él sabrá y ya está recibiendo sus palos en Alemania. Este formato es mejor para el público pero, sobre todo, es mejor para los jugadores.

—¿Costó mucho convencer a Novak Djokovic?

Todo el equipo, y Piqué bastante, nos aplicamos en ello, y se ha convencido de que representar a su país una vez al año es positivo para su carrera.

—¿Y es mejor para las federaciones, que basan muchos de sus recursos en la Davis para fomentar el tenis de base?

También. Todas van a conseguir una cantidad de dinero que antes no recibían.

—Si tiene que apostar por una sorpresa, ¿cuál sería?

Es que va a ser una competición muy abierta. Cinco o seis países tienen posibilidades de ganar. Aparte de todos los que nos imaginamos están Canadá, Italia, Gran Bretaña… Y si España supera la fase de grupos, que tiene unos rivales muy complicados (Rusia y Croacia), será una clara favorita.

—¿El éxito de la primera edición pasa por el éxito de España?

Es evidente que la euforia y la pasión crecerán según crezca el anfitrión. Pero el evento va a funcionar muy bien independientemente de eso. Ha habido mucho contacto con todas las embajadas para captar aficionados y no va a depender sólo del público madrileño. Va a ser algo internacional.

—Usted ha disfrutado con Nadal compartiendo pareja en dobles (en 2005 jugaron juntos en Eslovaquia) y ha sido su capitán en la Davis. Estará cruzando los dedos…

No me da miedo. Si no se ve al cien por cien en las ATP Finals de Londres, y ojalá lo esté y pueda ganar un título que no tiene y acabar número uno, creo que no jugará. Además del Masters, tiene la Davis en su cabeza sin duda y una especial motivación por jugar en Madrid con su selección, algo que le encanta.

—Un equipo con él o sin él no es lo mismo…

Claramente. Es un número uno, un líder y un ejemplo. Todo lo que transmite Rafa es positivo y el resto ‘chupa’ de esa energía.

—La Davis va a ser partícipe de una historia bonita. La recuperación de Andy Murray…

¡Claro! De la imagen tremenda que vimos en Australia a la de ahora ganando un torneo (Amberes) es alucinante.

—Roger Federer hubiera sido el broche…

No se ha contemplado. Suiza no está clasificada, así que no era una opción.

—Si Kyrgios está centrado y enchufado, Australia puede ser uno de los atractivos.

Es un país peligrosísimo. En Madrid, con la altura, Kyrgios es capaz de todo.

—Lleyton Hewitt, su capitán, se manifestó totalmente en contra del cambio. Según han avanzado los meses, las críticas se han ido aplacando…

La gente ha ido comprendiendo y se ha ido adaptando. Eran reacciones normales por el impacto de los cambios. Estoy seguro que, cuando acabe este primer torneo, se irán todos encantados.

—Se apunta a una posible unificación de la Davis con la ATP Cup, competición que se estrenará en enero en Australia también con equipos nacionales. ¿Es posible?

Se va a trabajar en ello. Piqué está abierto a negociar con la ATP, que va a tener un nuevo presidente (el exjugador italiano Andrea Gaudenzi, que se ha presentado “abierto a la innovación”). Fue compañero mío y con él hay una comunicación abierta y fácil. Vamos a luchar porque eso sea así. Sería bueno para el tenis que sólo hubiera una competición por naciones con todas las partes involucradas.

—¿Y en otras fechas? Quizá estas no sean las mejores. Hay bajas importantes como Cilic o Nishikori por lesión.

Posiblemente. Pero hay lesiones durante todo el año. Veremos de cara a 2021. En 2020 será Madrid y en noviembre. A partir de ahí…También el proyecto de hacer un evento conjunto con la Copa Federación.

—¿Qué aficiones tendrán más presencia?

Pues por este orden, España, Gran Bretaña, Italia, Chile y Canadá. Para los partidos de España (martes 19 con Rusia y miércoles 20 contra Croacia, ambos a las 18:00) no hay entradas y el fin de semana estará también lleno. Esto al final es como un Mundial de fútbol y seguro que triunfará.