Óscar García y la tarde en la que el Barcelona se partió en dos

Oscar García Junyent (16-4-1973), nuevo entrenador del Celta, jugó uno de sus mejores partidos con la camiseta del Barça el 19 de mayo de 1996. Fue un Barça-Celta, el mismo choque con el que debutará como técnico celeste. Pero de Óscar en ese partido no se acuerda nadie. Aquel Barça-Celta se jugó un día después de la destitución de Johan Cruyff, que ya sabía que Bobby Robson le iba a sustituir en el banquillo y explotó dentro del vestuario contra Gaspart en una escena recordada años más tarde por el entonces vicepresidente y, posteriormente, máximo dirigente del Barça.

Destituido Cruyff el sábado 18 de mayo, aquel Barça-Celta de domingo se convirtió en un referéndum. Ramón Besa lo recordaba así en la crónica de El País: “La bronca de la hinchada fue tremenda por la mala educación con la que ha actuado la junta. Ha tenido un año para justificar su decisión y destituyeron al entrenador el único día en que era pecado. La ausencia de Cruyff y el gesto de Núñez dejaron al choque con un contenido más sentimental que futbolístico”.

El equipo se lo dejó todo para darle un homenaje a Johan y, pese a estar tocado anímicamente, levantó un 0-2 con un gol de Cuéllar y dos de Óscar. En uno de ellos, el pase lo dio Jordi Cruyff, que pidió el cambio a Rexach y se marchó llorando. Jordi lanzó la camiseta a la grada y el público explotó.

Club con alma cainita donde los haya, la destitución de Cruyff generó una fractura irreconciliable.El Barça-Celta de hoy tendrá dos técnicos que jugaron con Cruyff. Y, por supuesto, siguen en ese bando.