Capa se viste de superhéroe en la remontada ante Aitor

Capa rompió el orden establecido en el minuto 88. Un golazo desde fuera del área rompió unas tablas que parecían gobernar en San Mamés hasta la eternidad. Hasta ahí Aitor Fernández se había regalado una matinal bienaventurada y Paco López andaba bendiciendo a la Junta Electoral que libró a su meta de estar en Mondragón y le permitió negar una y otra vez a un rival desmelenado. Estaba siendo un mediodía muy provechoso para sus colores gracias al portero hasta que tocó a la puerta con puño de hierro Capa. Encontró el hueco entre cuatro enemigos y el balón botó en línea de gol.

La tormenta del Athletic arrancó paralela a la climatológica. El diluvio se hizo presente en San Mamés, mientras el equipo rojiblanco, activado por la bala Williams, coleccionaba ocasiones en el área pero le faltaba precisión. En un cuarto de hora, tres intervenciones tuvo que prestar Aitor Fernández, que tal vez deseaba haber estado en ese momento en una mesa electoral en Mondragón, tarea de la que finalmente se libró, antes que pegarse semejante atracón de paradas. En ese tramo, el Athletic casi rompió su funesta estadística de córneres sin marcar, con una jugada ensayada a saque de Unai López y aparición por sorpresa de Yuri.

Garitano optó por repetir la fórmula de Munian de mediapunta y Raúl García de lo que se denomina falso nueve. Con esa disposición encuentra más construcción, sobre todo si conectan los bajitos Unai López-Muniain. San Mamés parecía estar inclinado hacia la meta de Aitor, que seguía a lo suyo, tapiando la portería. A la media hora de juego, Raúl García lanzó un zapatazo a la media hora que sacó con mano dura el meta guipuzcoano en un paradón mayúsculo. Bardhi se fue a la derecha e intercambió posición con Campaña, y el Levante se estiró un poco, lo que fue nivelando una posesión de 62%-38%. Al Athletic le empezó a costar la presión arriba.

Y en un saque de esquina, Miramón se impuso en el salto a un apocado Córdoba y prolongó a Postigo, que en un remate algo mordido coló el esférico entre las piernas de Unai Simón. Fue un jarro de agua fría en la Catedral. Garitano sacó a Ibai tras el descanso. Se puso a la izquierda. En un balón imposible de esos que corren por la banda y que Capa jamás da por perdido, éste sacó un globo que remató ¡de cabeza! Muniain para empatar. El lateral derecho estaba en todas partes y ensayó después un disparo lejano que desvió Aitor.

El partido se embarulló después con malos gestos. Y cuando se pacificó, volvió al fútbol a sonreír al Athletic, más por empuje que por otra cosa. Los leones disparaban y disparaban a meta pero no metían la papeleta en la urna de Aitor Fernández. Villalibre salió para el tramo final, casi de forma testimonial. No aparecía por el primer equipo rojiblanco desde que Garitano ocupaba el banquillo visitante con el Depor. Es el 25º jugador que pone en liza el técnico deriotarra este año en 13 jornadas. Tuvo tiempo para ver de cerca el golazo de Capa.