El gol en las primera partes complica a este Madrid

Dos de las mejoras de este Madrid que vence y convence son su mayor atención y puntería desde el principio. Ambos avances le están permitiendo volver a su esencia y, como consecuencia, a estar más arriba. Ahora marca más (15 tantos en los últimos 4 partidos, por los 19 en los 12 primeros) y con más antelación, mientras que antes se retrasaba o no llegaba a estrenar el marcador, lo que ha dado un registro global de 7 de 16 partidos sin ver puerta en la primera parte. De ello, sólo ante el Sevilla (0-1) consiguió ganar.

En el resto ha alternado empates (Valladolid, Atlético y Betis) y derrotas (PSG, Brujas y Mallorca). El reparto de goles es muy similar en las primeras (19) y en las segundas mitades (15), pero antes del descanso su caudal está mal repartido. Eso le ha costado no pocos puntos porque, quizá lastrado por lo que había ocurrido de salida, no ha sabido definir a continuación.

Y al contrario: cuando ha empezado bien, poniendo en el césped la intensidad que Zidane ha confesado echar de menos en las ruedas de prensa posteriores a casi cada pinchazo, normalmente le ha ido bien. En los 9 encuentros en los que marcó en la primera parte sumó 25 de 27 puntos posibles, dejándose sólo 2 en el 2-2 con el Villarreal en La Cerámica.

El acelerón blanco como llave para abrir y a la vez cerrar los partidos se ha vivido especialmente en las semanas más recientes. La manita ante el Leganés fue un 3-0 al descanso; el set contra el Galatasaray, un 4-0; y el póquer al Eibar, un 0-3. Son resultados cercanos a incontestables para el rival, que va hincando la rodilla a cada gol que recibe. En medo de esos triunfos, con el Betis (0-0), pese a los intentos, no llegó el premio en la primera parte y el paso de los minutos fue condenando al Madrid al 0-0… A ZZ y sus chicos les está complicando no hacer daño en las primeras partes.