Un golazo de Kubo resuelve el partido de los penaltis

No es ninguna casualidad que el Mallorca haya sumado todos sus puntos en su estadio. Cierto es que les sonrió en parte la fortuna, sobre todo en el primer tanto, pero también lo es que fue un equipo eléctrico que siempre miró la portería rival. Con 0-0 o con 3-1. El Villarreal, que volvió a mostrarse vulnerable en defensa fuera de casa, fue mejor en algunos tramos pero le faltó eficacia.

El partido, o al menos los primeros 50 minutos, se pueden explicar por los penaltis pitados. El primero, en el 11 a Kubo, lo generó el Mallorca con una buena presión de la que sacó un córner. Tras su ejecución el japonés, que dejó destellos de calidad durante todo el partido, dribló a tres rivales y cayó en el área. El segundo, de Asenjo a Febas, lo cometió el meta tras un ataque directo y fulgurante del Mallorca, el camino por el que optó habitualmente el equipo de
Moreno.

El tercero, ya en la segunda parte y a favor del Villarreal, lo cometió Raíllo sobre Gerard. Llevaban ya los visitantes varios minutos, desde que encajaron el segundo tanto, siendo dominadores y rondando el gol. Ekambi y Gerard se encontraron cada vez más cómodos y, al final, el tanto llegó desde los once metros.

El gol encajado no amilanó al Mallorca, que se rebeló, se fue para arriba y reclamó dos caídas más dentro del área, de Budimir y Kubo, con la esperanza de que Del Cerro Grande siguiera con la dinámica del partido. No picó en la primera y no reparó en la segunda, pero no le hizo falta al Mallorca la intervención del colegiado para marcar el tercer gol. Kubo, con un gran disparo desde la frontal, cruzó un balón imposible para Asenjo.

Sin nada que perder en el bando visitante el partido se abrió, pues el Mallorca no se escondió a custodiar su botín, sinó que siguió buscando la meta del Villarreal. Calleja dio entrada a tres futbolistas de perfil ofensivo con ánimo de recortar distancias y buscar un final de partido abierto, pero no lo consiguió. El Mallorca aguantó bien, no permitió que se acelerara el encuentro y se acabó llevando el partido.