“Ahora no le pongo cuidado a lo que digan los demás”

Anegada la cancha del General Pablo Rojas, tras el inclemente aguacero, Cristian Dájome, a pocos segundos de que sonaran las tres notas finales en el último partido de la Copa Sudamericana, empujó el balón con la portería solitaria, subió el tercer gol al marcador y estalló en júbilo, el colombiano, sus compañeros, los aficionados.

Fue la cuarta anotación para el atacante quien hace un par de temporadas recibió continuamente la cólera de algunos impacientes simpatizantes del América. En Ecuador, con Independiente del Valle, logró revestirse de convicción, desoír las críticas de los aficionados y además, “ahora soy más espiritual”, comentó a AS Colombia el primer colombiano en celebrar la Copa Libertadores y la Recopa (con Atlético Nacional) además de la reciente Sudamericana.

Favorecido por el cambio de ambiente: “Lo principal, luego de llegar a un club, es lograr que los directivos, el cuerpo técnico y la hinchada te respalden. Gracias a Dios, cuando llegué a Independiente del Valle, encontré mucha humildad y un proyecto de varios años. Eso me encantó. Es algo que en Colombia poco se ve. Además, los dos técnicos que he tenido acá, me han hecho crecer mucho en lo personal”.

Las diferencias en Ecuador con relación a lo vivido en Colombia: “Aquí, la formación de las divisiones menores es orientada como si los jugadores ya fueran profesionales. En Independiente del Valle, desde los 11 años, ya los alojan en el complejo deportivo, entrenan como lo hacen los que están en primera división, tienen psicólogo… y le apuestan más que a los de la primera”.

El énfasis en lo personal: “Me inculcaron, tener más constancia. Con la hinchada del América, me dejaba descomponer, porque en ocasiones me trataban mal y eso genera desconcentraciones en el terreno de juego. Acá, este club, aunque no tiene mucha hinchada, tiene sus seguidores que también exigen. Sin embargo, logré concentrarme en lo que soy bueno, que es jugando futbol. Gracias a Dios eso ha dado resultados”.

Su posicionamiento en el campo: “Ismael Rescalvo me ubicaba como extremo por ambos costados. Y ahora, Miguel Ángel Ramírez, me ubica más por derecha. Solo un partido lo jugué como punta. Él sabe que le puedo rendir en cualquier posición”.

Eliminar a Independiente y Corinthians: “Frente a Independiente, nunca nos escondimos y allí marcamos la gran diferencia. No es fácil eliminar a dos grandes del continente. Lo que uno hace es disfrutar esos momentos que se viven como lo máximo”.

¿Qué tanto ha disfrutado el título de la Sudamericana y el gol en la final contra Colón?: “Tenía mucha fe en que iba a hacer gol, al minuto 1 o al 96. Siempre estuve tranquilo y gracias a Dios se dio la oportunidad. Gracias a Dios he madurado mucho, me he vuelto un hombre muy espiritual. Ahora, disfruto lo que hago y no le pongo cuidado a lo que digan los demás. Por eso las cosas me están saliendo bien”.

¿No disfrutó con América?: “Lo hice en el primer semestre, mientras que en el segundo semestre, cuando jugué todos los partidos y me entregaba al ciento por ciento, la hinchada no lo valoró, ni tampoco las directivas, porque le dieron más importancia a lo que pensaba la hinchada”.

Ganar la Libertadores, la Recopa y la Sudamericana: “Cuando uno inicia a jugar al fútbol, se propone lograr cosas importantes. Sin embargo, en estos momentos, lo más importante es continuar creciendo como persona y futbolista, y poder llegar a la Selección Colombia. Para eso estoy trabajando”.