El Espanyol está viviendo al límite… también para fichar

Que el Espanyol necesita fichar en invierno es ya un secreto a voces que trasciende a la cumbre al más alto nivel que hasta este jueves mantienen Chen Yansheng, Roger Guasch y Óscar Perarnau en China. Que el gol se paga también es de dominio público entre cualquier futbolero. Y que el club perico debe estirar de algún modo su tope salarial para afrontar la incorporación de al menos un delantero es un mantra del que se avisa en la entidad desde que el vicepresidente, Carlos García Pont, lo puso sobre la mesa hace dos semanas: “Estamos bastante cerca del límite salarial”. Pero, ¿cómo se ha llegado hasta aquí? ¿Y cómo se puede desencallar?

Lo más curioso del caso es que LaLiga aumentó para este curso 2019-20 en 11,9 millones un límite salarial perico que ahora se sitúa en 68,738 millones, por los 56,774 de la temporada pasada, cuando el club perico se convirtió en el único que bajaba respecto al año anterior (y eso que la patronal lo estiró, porque hasta agosto de 2018 iba a ser de 54). Además, este verano la tesorería del Espanyol se liberó de algunas de las fichas más altas de la plantilla, desde Hernán Pérez a Roberto Jiménez pasando por Álvaro Vázquez; y venía en enero de marcharse Leo Baptistao. En su lugar, llegaron Matías Vargas, Fernando Calero y cedidos como Jonathan Calleri, cuya ficha se presume elevada. También hay que añadir el inescrutable coste de Wu Lei o contingencias como la rescisión de David Gallego y la incorporación de Pablo Machín. Y, por supuesto, los sueldos ascendentes que se firmaron en el verano de 2017 por jugadores como Diego López o Pablo Piatti.

Con todo ello, no deja de resultar curioso que, pese a contar con un 20 por ciento más de margen salarial que el curso pasado, apenas le resten al club unos cuatro millones para copar los 68,738 fijados. Y ése no es el dinero para eventuales traspasos, sin más, sino para la ficha de los jugadores en cuestión, su amortización si firma por varios años, los variables que pueda percibir…

Así las cosas, existen solo dos soluciones para fichar a un delantero de valor: traer a un cedido cuya ficha asuma casi en su totalidad el club de origen o buscar fórmulas para agrandar aún más el límite salarial. Una ampliación de capital como la que se aprobará el 10 de diciembre, de 50 millones, resultaría ideal, de no ser porque ya se activó en verano para conseguir el límite vigente.

Pero sí se pueden activar nuevos patrocinios, como los que se firmaron con LD Sports o iFlytek, ambas empresas chinas. O ventas. Y, especialmente, los ingresos que se derivan de la Europa League. Ese es el filón por el que el Espanyol puede conseguir que LaLiga amplíe su límite y abra la llave del gol. Y, aun así, seguirá siendo un misterio que, después de esa mejoría de los 56,7 hasta los 68,7 millones, el tope a día de hoy siga a punto de desbordarse…