Zidane planifica el asalto a Mestalla y el Camp Nou

El fin de 2019 no sólo no da tregua al Madrid, sino que le exigirá al máximo. Por eso Zidane tiene un plan para que el madridismo se centre en las comilonas navideñas y las uvas sin preocupaciones. Empieza este martes y es inclusivo, pensado para que alcance tanto a la Unidad A como a la B. La estrategia diseñada por el francés y su cuerpo técnico para un diciembre sin disgustos empezó el pasado sábado, con la victoria en Mendizorroza aún caliente. Había sido un triunfo muy sudado (1-2), de esos que en los vestuarios consideran claves para ganar la Liga, y tras cumplir el objetivo de sumar de tres lo siguiente era descansar.

Desde que volvieron y pusieron pie en Madrid hasta que tengan que pisar Valdebebas este martes (17:00 horas), la plantilla habrá disfrutado de unas 72 horas de descanso activo, ahora tan de actualidad. Aprovechando la agenda liberada de partido entre semana, Zizou ha querido con ello que sus jugadores recuperen y trabajen mínimamente por su cuenta para, sobre todo, desconectar con familiares y amigos. El técnico les ha brindado así un oasis de tranquilidad y diversión en medio de tanta presión.

Con la sesión de este martes, el Madrid iniciará una progresiva puesta a punto que culminará en Mestalla y en el Camp Nou, dos citas a cara de perro y de altísima exigencia. Antes habrá dos partidos, frente a Espanyol y Brujas, en casa y fuera, ideales para lucir fondo de armario y continuar con el rodaje de una plantilla que roza su pico de forma. Sólo falta un paso más, un último salto para medirse con los hombres de Celades y Valverde con plenas garantías de éxito. Desde el descanso al trabajo a destajo, Zidane lo tiene todo controlado.

Molesta el mayor descanso del Barça para el Clásico

Al Madrid le espera un atracón de partidos, 5 en 16 días en total. El reto para cerrar con ilusiones renovadas este decepcionante 2019 comenzará el próximo sábado, ante el Espanyol en el Bernabéu, y seguirá el miércoles 11 en Brujas, la parada final de la fase de grupos de la Champions. Será la última aparición europea hasta febrero y la afrontará descargado de presión: estará en octavos como segundo pase lo que pase. Después subirá la tensión con los duelos con Valencia y Barça. Entre ambas jornadas, circunstancia que ha molestado en el club, descansará 29 horas menos que los azulgrana, que tienen más despegado su viaje a Anoeta del Clásico. El último plato será el Athletic, el día de la Lotería de Navidad, en casa.