“Aprendí a manejar los pitos”

Gareth Bale ha aprendido a vivir los silbidos del Bernabéu. La última gran pitada que le dedicó la afición del Real Madrid fue el pasado 23 de noviembre, cuando le esperaba de uñas por su polémico incidente con la bandera (aquello del ‘Wales. Golf. Madrid. In that order’). La pitada fue abrumadora, pero el galés no sólo no se inmutó sino que calmó la situación con su fútbol (casi hace un gol en el minuto 90 y colaboró, con un gran pase, en la acción del 3-1 de Modric). El jugador reconoce en una entrevista a BT Sport, que recoge Daily Mirror, que esa capacidad para superar esos reproches de su afición se la ha dado la edad. Cuando los escuchó por primera vez fue impacto para él: “Creo que la primera vez que me pitaron fue un poco un shock, sorprendente. Realmente no sabía cómo lidiar con eso. Pero a medida que fui teniendo más edad, sucedió una o dos veces más, y entiendes cómo manejarlo”.

Ese saber manejar esta situación se traduce en una actitud y un lenguaje corporal de aparente pasividad: “Ahora sólo me encojo de hombros. De alguna manera, es el mejor lugar (el Bernabéu) para que me silben ya que si no haces una buena actuación, lo que entiendo”. Por último, se impone una recete para cambiar el recelo por aplauso: “Obviamente tengo que seguir trabajando duro y seguir demostrando a los aficionados lo que puedo hacer. Eventualmente, los pitidos se paran y sigues con tu carrera como siempre”.

Bale: luz verde a Mourinho

En esta entrevista en BT Sport, Bale fue preguntado por el fichaje de Mourinho como nuevo entrenador del Tottenham, club en el que militó entre 2007 y 2013, y el galés no sólo dio su bendición sino que aseguró que el portugués es garantía de éxito: “Teniendo a José Mourinho hay una declaración sorprendente del club, creo que es un ganador en serie. El Tottenham quiere ganar títulos y no creo que haya una mejor asociación que Mourinho y Tottenham juntos para tratar de ganar algunos trofeos”.

Estas declaraciones han vuelto a abrir el melón de un posible regreso de Bale al que fuera su equipo antes de ser traspasado al Real Madrid por 101 millones de euros. AS publicó el pasado 20 de noviembre que la llegada del portugués al Tottenham activaba el interés por el galés. El técnico le vigila y no es algo nuevo. Ya lo quiso cuando era el entrenador del Manchester United. Su flirteo en verano de 2017 fue sin disimulo. En un amistoso celebrado en el entorno de la International Champions Cup, el entrenador se cruzó con la estrella galesa y le llegó a susurrar al oído: “No puedo comprarte porque no hablas”. Las cámaras captaron el momento y el audio dio la vuelta al mundo. Días después, antes de la Supercopa de Europa, Mourinho reiteró en conferencia de prensa su interés: Si Bale juega es una señal de que sus planes son seguir en el Madrid. Si estuviera en la puerta de salida, le esperaría al otro lado”. Al final Bale jugó y el sueño de Mourinho se truncó. Pero su llegada al Tottenham y el guiño del jugador hacen que una futura unión vuelva a planear sobre la Premier.