Icardi arrastra a Neymar

El PSG está sufriendo una pequeña transformación cultural dentro del vestuario, según explica Le Parisien. Hasta hace poco, todo el mundo hablaba de los clanes que se habían formado, en el que destacaban dos: los brasileños y el resto de miembros de la plantilla. Los brasileños hablaban portugués entre ellos y tenían más facilidades para relacionarse, pero ahora la cosa ha cambiado.

Han llegado muchos jugadores que hablan español, además de los que ya estaban y saben hablarlo, por lo que casi la mitad del vestuario es capaz de relacionarse en un idioma diferente al francés. El propio entrenador, Thomas Tuchel, es consciente de ello, pero niega la existencia de clanes como antaño: “Ahora mucha gente habla español. Es fácil para ellos, pero no mucho. Eso no crea clanes”.

Desde 2012 el italiano había sido otra de las lenguas más habladas, ya que Pastore, Sirigu, Ibrahimovic, Thiago Silva, Verratti, Cavani y Marquinhos lo dominaban. Ahora con Sarabia, Keylor Navas, Icardi, Ander Herrera y Sergio Rico como nuevas incorporaciones, jugadores como Neymar se han pasado al español. El brasileño, por su pasado en Barcelona, sabe hablarlo perfectamente (a su vez hace de intérprete para Thiago Silva o Marquinhos). Todos ellos, sumados a Cavani, Di María o Bernat, hacen que sea un grupo tan grande que no se llegue a crear un clan. Incluso Mbappé y Verratti entienden el idioma, jugadores que se relacionan con el resto de los que no hablan una palabra de inglés o español: Gueye, Kimpembe y Meunier. Por último están los alemanes Draxler y Kherer y Choupo-Moting (de origen camerunés), que no paran de estudiar idiomas para adaptarse a sus compañeros de la mejor manera posible.

Tuchel reconoce que la mayoría del tiempo habla francés y que cuando no consigue comunicarse con alguno de sus jugadores, recurre a Zoumana Camara, su ayudante: “Hablo francés el noventa por ciento del tiempo. Si alguna vez no entiendo una palabra, hablo inglés o me ayuda Papus. Si los nuevos no hablan francés, se lo puedo explicar en inglés”. En el vestuario se escucha ahora más reggaetón que rap francés, pero ya no hay clanes y prácticamente todos se entienden.