Nadie puede con Doncic: 33+18+5, enésima exhibición y victoria

Ni la victoria ante los Lakers en el Staples superando a LeBron ni el premio a mejor jugador del mes. Luka Doncic no baja el ritmo. El esloveno quiere más y lo demuestra cada noche, siendo a estas alturas de la temporada candidato legítimo y por derecho propio al MVP y superándose en cada encuentro. Esta vez, su víctima fueron los Pelicans, a los que arrolló en menos de 28 minutos de juego y sin saltar a pista en el último cuarto. Un día más en la oficina para el esloveno, que se está convirtiendo en una de las sensaciones del curso baloncestístico 2019-20 y que parece no tener techo.

Tras los últimos resultados de los Mavericks (siete victorias en los últimos ocho partidos) la visita a una ciudad como Nueva Orleans para enfrentarse a los Pelicans no parecía tener un gran misterio para los de Carlisle. Cualquier partido fuera de casa es peligroso, pero los tejanos llegaban a la cita como el tercer mejor equipo de la competición lejos de su pista (7-2, ahora 8-2, solo por detrás de Bucks y Lakers) y con grandes sensaciones que invitaban al optimismo. Cualquiera diría que con un rival de menos envergadura (quinto peor récord de la NBA empatado con los Grizzlies), Doncic se tomaría un respiro y jugaría con más calma, pero no fue así. De hecho, el que le dio el respiro fue su técnico dejándolo en el banquillo en el último cuarto junto a Porzingis. La intendencia aumentaba la ventaja y el papel de las estrellas no era necesario. Carlisle, un hombre inteligente y curtido en mil batallas, sabe que esto es muy largo y que hay que llegar fresco al final, por lo que dar descanso a sus mejores bazas es un movimiento que puede darles beneficio a largo plazo. 

Los Pelicans aguantaron hasta el descanso y todavía llegaron vivos al último cuarto, pero la segunda unidad visitante resolvió, otra buena muestra de que los Mavs tienen argumentos más allá de Luka. Los ex de los Lakers, que siguen esperando a un Zion que sigue sin fecha de regreso, cuajaron un gran primer cuarto (24-24) y llegaron a comandar en el segundo antes de que sus rivales dieran el estirón y se escaparan en el luminoso, eso sí, por poco (53-59). El equipo entrenado por Alvin Gentry era sostenidos por un Ingram que volvió a ser el mejor de los suyos (24+5+6+3), pero que estuvo demasiado solo más allá de Holiday (18+4+4) y un Hart (11) intermitente. Lonzo Ball, que volvió a jugar ante los Thunder, sigue sin arrancar del todo y se quedó en 6+6+3.

Los Mavs aumentaron su ventaja en el tercer cuarto, cuando se mostraron sólidos defensivamente dejando a los Pelicans en 22 tantos. En la conclusión del mismo Doncic ya sumaba 33 puntos, 18 rebotes y 5 asistencias. Todo esto en menos de 28 minutos de juego. Su cifra reboteadora es su récord personal y bien podría haber hecho el primero 30+20 de su carrera si no fuera porque no volvió a disputar ningún minuto. La intención era que regresara junto a Porzingis (7+6, tímida actuación) pero los visitantes iban aumentando su ventaja paulatinamente y la presencia del esloveno pareció innecesaria. El último cuarto fue el mejor para los de Carlisle, que dejaron a un equipo sin ideas en ataque en otros 22 puntos (44 en toda la segunda mitad) anotando 34. Una gran demostración de poderío que les dio una nueva victoria.

Luka sigue a lo suyo. Lanzó con un 50% en tiros de campo (9 de 18) y más de un 40 en triples (5 de 12). Promedia 30,7 puntos, primer jugador de 20 años o menos que consigue esos números en los primeros 20 partidos de la temporada desde LeBron James en la 2005-06. Su equipo logró un +16 con él en pista y tuvo argumentos cuando descansó gracias a los 19 tantos de Seth Curry, los 12 de Tim Hardaway Jr. y las intangibles de Dorian Finney-Smith. Buenos minutos de Barea (8+6) para una plantilla que sigue mejorando y en la que todos los jugadores que disputaron algún minuto anotaron. El techo del equipo parece lejano y la victoria unida a la derrota de los Nuggets les acerca a una tercera plaza que tienen ahora a tiro de piedra: 14-6 de récord, un 70% de victorias. Tercer duelo ganado de forma consecutiva y octavo de los últimos nueve disputados para uno de los mejores equipos de la NBA. ¿Y Doncic? Quedan pocos adjetivos para describirle. Pocos titulares que dar a sus exhibiciones. Ya se han usado casi todos. El cielo es el límite para un hombre que sigue volando.