Doncic supera a Jordan… pero cae con polémica arbitral

Que los Mavericks se han metido de lleno en el lote de equipos que quieren pelear por cosas serias lo demuestra el hecho de que no se hablaba casi nada de la nueva monstruosidad estadística de Luka Doncic tras la derrota del equipo texano ante los Kings (106-110), un patinazo que rompe una racha de cinco triunfos (y de diez en once partidos) y deja a los de Rick Carlisle 16-7, en el lote de equipos que han perdido siete veces (como Clippers, Rockets y Nuggets….) y que ven ya un poco lejos a los Lakers del 21-3.

No, después del partido no se hablaba de esa marca, pero la hubo. Doncic acabó con 27 puntos, 7 rebotes y 8 asistencias y enlazó así 19 partidos llegando al menos a 20+5+5. Atrás quedaron el sábado ante los Pelicans los 17 consecutivos de Russell Westbrook, y atrás han quedado ahora los 18 de Michael Jordan hace tres décadas. Doncic ha logrado lo que no había hecho nadie desde la unión de NBA y ABA (el merger de 1976). Para encontrar alguien mejor en esa línea estadística hay que ir más atrás, hasta el legendario Oscar Robertson, que llegó a enlazar 29 partidos con ese mínimo de 20+5+5. A por ellos va un Doncic que, sin embargo, esta vez habló más de los árbitros que de sus logros.

Porque en la penúltima jugada, con 106-108 y a falta de siete segundos, Doncic metió a Cory Joseph en la zona y lanzó tras reverso ante él, un defensor más pequeño que le tocó el codo en una acción que provocó que el tiro del esloveno se quedara corto, como el intento de remontada furiosa de su equipo, que perdía por 24 (49-73) en el inicio del tercer cuarto y por 16 (90-106) en el ecuador del último. Doncic no optó por ese triple tras paso atrás que ya es marca de la casa para ganar, sino que buscó una acción de alto porcentaje para poner un empate que hubiera parecido imposible apenas unos minutos antes… y que finalmente no llegó. Carlisle fue claro: “Después de ver la repetición es obvio que le tocan en el codo y le hacen falta. Si no, ese tiro no se le habría quedado tan corto“.

El enfado en Dallas era mayúsculo. Esa polémica acción (después Bjelica anotó la última canasta, definitiva) dejó a los Mavs en siete derrotas y, un manchón a su brillante temporada, con un discreto 8-5 en su pista. Pero les dejó sobre todo sin una remontada que habría sido estruendosa, iniciada con un 10-0 a partir del citado 90-106 y que parecía casi inevitable cuando el partido se puso 104-108 a dos minutos del final. Doncic, que había liderado la insurrección, falló entonces con su equipo a cuatro y falló después cuando estaban a dos, en la acción de la más que posible falta y tras canasta anterior de un Porzingis otra vez con demasiado poco protagonismo (13 puntos, 8 rebotes). El banquillo, otra seña de identidad, se quedó en 18 puntos. Y la defensa no compareció en una horrenda primera parte en la que los Kings (46-66) metieron casi el 60% de sus tiros. Todo eso, y no solo el error arbitral, explica la derrota de un equipo al que primero sostuvo Tim Hardaway (29 puntos, 9/12 en triples) y al que después casi rescata Doncic, que acabó con un 3/12 en triples, solo 5 tiros libres lanzados (4/5) y 6 pérdidas por sus 8 pases de canastas.

Ha tenido días mejores e, incluso así, estuvo a punto de poner cara a una de las grandes remontadas de la temporada. Pero al final se impusieron los Kings (9-13), que venían de una derrota dolorosa en San Antonio, tras prórroga, y que se dieron un susto de muerte pero amarraron un triunfo que era suyo durante más de tres cuartos con 30 puntos de Bjelica y 26 con un 5/6 en triples de Buddy Hield. Bogdan Bogdanovic sumó 10 y los californianos no pierden el tren de los playoffs del Oeste pese a su horrible inicio de temporada. Los Mavs, que ahora mismo parecen una apuesta bastante segura para esas eliminatorias, se marchan a México, donde el jueves ejercerán de local contra Detroit Pistons. Allí va Doncic, a por su partido seguido número 20 en 20+5+5. Otra apuesta bastante segura, desde luego…