El renacido Carmelo gana a unos Rockets en horas bajas

En noviembre de 2018 y después de sólo 10 partidos acababa la aventura de Carmelo Anthony con los Houston Rockets. El jugador iba a estar un año sin equipo e incluso por momentos parecía que su carrera podía haber escrito la última línea. Hasta que el pasado noviembre los Blazers llamaron a su puerta. Y lo que es la vida. En su regreso a Houston Carmelo está feliz, jugando bien, se le ha recuperado para el baloncesto. Mientras tanto los Rockets viven la peor racha de la temporada. Porque los texanos han perdido tres de los últimos cuatro partidos y no enlazaban derrotas desde el 24 de noviembre.

Gran parte de la culpa de caer hoy estuvo en los 13 puntos de James Harden. Es su peor anotación del curso y no metía tan poco desde el 18 de enero de 2018 (10 ante los Wolves). Para el máximo anotador de la Liga (37,2 puntos por encuentro) es totalmente anormal. Después del partido Damian Lillard iba a presumir de su defensa sobre el escolta, que lanzó 12 veces a canasta (acertando sólo 3). Pero Lillard no sólo iba a destacar por su defensa a Harden, también por su aportación en ataque. Acabó como máximo anotador con 25 puntos (a pesar del 1/8 en triples), 7 rebotes y 7 asistencias. Entre él y McCollum metieron 49 puntos. Los Splash Brothers de Portland parece que poco a poco están recuperando el tono.

En realidad todos los titulares estuvieron muy bien, por encima de los 10 puntos, y Carmelo, de quien hablaba al principio, estuvo especialmente acertado (18+12). Él y McCollum enlazaron dos triples a falta de cuatro minutos y después de que los Rockets llegaran a ponerse a cinco, en el que a la postre fue el último intento de dar la vuelta al marcador. A partir de ahí no tuvieron cómo volver a contestar. El triple-doble de Westbrook (31+11+12) no sirvió de nada esta vez. Westbrook lleva anotando más de 20 puntos en los últimos 15 partidos, pero sus números no acaban de reflejarse siempre en los resultados de su equipo. Un conjunto que ve como los Mavericks están sólo a media victoria por detrás. Unos Mavs que precisamente recibirán a los Blazers el viernes por noche.