Orlando asalta el Staples a pesar del recital pasador de LeBron

Los Lakers habían jugado mucho con fuego en el Staples Center los últimos 20 días y al final se quemaron. Tras tontear con la derrota frente a Phoenix Suns, New Orleans Pelicans, Detroit Pistons… en casa, finalmente cayeron y dejaron su racha de victorias en nueve. En el ecuador de la temporada, presentan un balance de 33-8. La franquicia angelina perdió ante un correoso, firme y centrado Orlando Magic (118-119), que también coqueteó con la derrota en los últimos segundos del choque tras llegar a alcanzar una ventaja de 20 puntos en el segundo cuarto.

El equipo de Florida se llevó el triunfo por un simple motivo: jugó mejor, en defensa y en ataque, los últimos minutos. Markelle Fultz y un triple descerrajado por Vucevic a 55 segundos para acabar sentenciaron a unos Lakers que estuvieron mal atrás en los instantes finales. El base fue fundamental en esta 20º victoria del curso para los Magic (7º en el Este). No parece un número uno del draft (y difícilmente lo parecerá), pero sí demuestra que sabe jugar al baloncesto. Que tiene calidad y, sobre todo, mucha valentía. Después de dos cursos penando en Philadelphia, entre el fuego cruzado por su extraña lesión en el hombro (se le olvidó cómo lanzar), ha encontrado en Orlando un lugar idóneo para reiniciarse. Está en sus mejores medias desde que debutó en la NBA (11,5 puntos y 4,5 asistencias) y en California sumó el segundo triple-doble de su carrera con 21 tantos, 11 rebotes y 10 pases de canasta. No tiró de tres e hizo un 9 de 19 en tiros de campo.

La actuación de Markelle Fultz

Fue el líder de unos Magic que tuvieron a seis jugadores con una decena de puntos o más: Aaron Gordon (21), Iwundu (19), Vucevic (19), Ross (15) y Clark (10). Con esa artillería, Orlando salió disparada en el inicio de segundo cuarto con un parcial 2-16, que le situó 20 arriba en menos de cuatro minutos (31-51). Los Lakers no encontraban la manera de detener la sangría. Ni sentido a lo que estaba pasando. Vogel pedía tiempos muertos sin parar, pero nada funcionaba… y su equipo sufría y tuvo que remar una barbaridad. Aupada en unos increíbles Cook (22, 4 de 7 en triples) y Daniel (17, 4 de 5), la franquicia de Los Ángeles llegó al descanso solo 7 tantos abajo (58-65) y al último cuarto, uno (88-89).

Sin Anthony Davis, LeBron cargó con toda la responsabilidad. El alero (19 puntos) dio un auténtico recital en el pase con 19 asistencias, su tope esta temporada, y empatando con su máximo absoluto. Un show que le refuerza como líder estadístico en este apartado con 10,9: nunca en su carrera ha cerrado un curso con 10 o más pases de canasta. Sin embargo, el rey no estuvo fino desde la larga distancia. Anotó solo dos triples de nueve intentos… aunque ambos fueron en momentos claves del duelo: el primero llegó para concluir la caza (94-93, min. 38) y el segundo a 33 segundos para cerrar el choque, que situó a los suyos con opciones de ganar (115-116). Sin embargo, erró el lanzamiento lejano para forzado la prórroga. Y los Lakers perdieron el octavo partido de la temporada.