Dmitrovic detiene al Celta

El Celta afrontó el clave choque contra el Eibar con firmeza defensiva y constantes movimientos ofensivos en busca del gol del alivio. Eso sí, el primero que avisó fue el Eibar. Fue a balón parado, su fórmula favorita. Centró Pedro León y cabeceó, completamente solo, Orellana inocentemente a las manos de Rubén Blanco. A partir de ahí, el dominio celeste en la primera parte fue absoluto, con dos ocasiones muy claras al filo del descanso, la primera de ellas, doble. Dmitrovic salvó el mano a mano ante Fran Beltrán y posteriormente Bigas le negó el tanto a Mina bajo palos. Un error de Burgos le concedió a Sisto la última oportunidad de la primera parte. Dmitrovic repelió el derechazo del danés.

La segunda mitad comenzó con Aspas como claro protagonista. El moañés intentó una chilena que se fue al limbo, vio una amarilla por simular que le impedirá estar en Mestalla y se sacó un genial zurdazo de la chistera al que Dimitrovic negó la gloria. El portero visitante, que estuvo imperial, también tuvo la colaboración del palo cuando Olaza realizó un centro-chut a balón parado. Ya sobre la bocina, Aspas volvió a crear una jugada de la nada para servirle el balón en bandeja a Rafinha, pero el brasileño remató muy desviado con todo a favor. El Celta lo intentó hasta el final, pero la fortuna no estuvo de su lado. De hecho, el Celta reclamó en el descuento un penalti sobre Denis, al que Bigas impide rematar sobre la misma línea de gol. Los vigueses continúan sin ganar y el punto, además, no le sirve para salir del descenso. El Eibar, por su parte, mantiene la ventaja de seis puntos sobre el cuadro vigués.