El Espanyol rompe el maleficio de la camiseta blanquiazul

Puede que el Espanyol vista de blanquiazul el domingo en el Sánchez Pizjuán. Todo dependerá de Adrián Cordero Vega, el árbitro del encuentro. La pasada campaña, por ejemplo, sí se permitió que lo hiciera, a pesar de que el Sevilla luce un blanco nuclear. Y no es un detalle menor.

Para amantes de talismanes y maleficios, no había ganado el Espanyol en esta Liga ni un solo partido con la camiseta blanquiazul hasta que lo logró el pasado domingo, en Cornellà-El Prat, contra el Mallorca (1-0). No es que el conjunto perico lleve una racha victoriosa este curso, pero curiosamente en sus anteriores triunfos siempre lució elásticas suplentes: la rosa, negra y blanca contra Eibar (1-2) y Levante (0-1) y, más recientemente, la verde con una franja blanca el día que ya con Abelardo Fernández sumó los tres puntos ante el Villarreal (1-2).

Por el contrario, y además de todas las jornadas que ha podido vestir con sus colores a domicilio por no coincidir cromáticamente con el equipo local, había contado por derrotas o empates sus choques el Espanyol en casa. Y el primero de todos ellos se produjo precisamente contra el Sevila, un 0-2 con goles de Sergio Reguilón y Manuel Agudo ‘Nolito’ que supuso el pistoletazo de salida a un curso truculento.