Braithwaite sufre la ausencia de En Nesyri, su mejor pareja de gol en Leganés

Hace un mes, En Nesyri fichó por el Sevilla y dejó al Leganés huérfano de gol y a Braithwaite sin su mejor pareja de baile al sur de la capital. Ambos maridaban mejor que con ningún otro compañero de ataque. Ahora, mientras que el marroquí ya ha conseguido estrenarse con la camiseta del Sevilla, el danés sufre una sequía que ya dura seis encuentros sin ver puerta, su segundo periplo más largo sin marcar en lo que llevamos de temporada.

En Liga la última vez que lo hizo fue con En Nesyri al lado. Sucedió el 3 de enero en Pucela, en el José Zorrilla. El marroquí, de hecho, le asistió en el gol con el que se adelantó el Lega. El partido acabó con empate a dos y Braithwaite ejecutando un recital a orillas del Pisuerga. Siete días después, en Copa, repitió exhibición: doblete ante el Murcia. Desde entonces, la sequía.

Seis partidos, cinco ataques distintos

Contra Getafe, Ebro, Atlético, Barcelona, Real Sociedad y Murcia el danés jugó de inicio, pero sin fortuna para ver portería rival. Seis duelos con cinco fórmulas diferentes para atacar. En el derbi Carillo lo acompañó. Ante el Ebro, el Lega jugó con tres delanteros: Braithwaite a un lado, Ruibal al otro y Carillo en el centro. Ante el Atlético y Real Sociedad jugó solo en punta. Frente al Barça lo acompañó Ruibal y contra el Levante se estrenó con Guerrero. Ninguna de estas combinaciones sirvió para que el danés marcara.

No es que con En Nesyri al lado uno y otro tuvieran asegurada la puntería, pero el despliegue de ambos les beneficiaba para buscar sus virtudes de juego explosivo y rápido. Los defensas que uno atraía solía aprovecharlo el otro en forma de espacios y campo para correr. Un descubrimiento que comenzó la temporada pasada, cuando la llegada de Braithwaite en enero cambió el ecosistema de Mauricio Pellegrino.

La explosión de En Nesyri

El Flaco pasó de jugar con Carrillo como ariete fijo y el juego aéreo como fórmula habitual, a disponer dos delanteros (Braithwaite y En Nesyri) que alternaban fútbol directo con juego al espacio. La fórmula funcionó sobre todo para En Nesyri, que desde entonces vio su rendimiento desatado. Logró ocho goles en la segunda vuelta y en todos su compañero de ataque era Braithwaite.

Este curso la inercia estaba siendo la inversa. Era Braithwaite el que sacaba más rendimiento de jugar con En Nesyri que al contrario. Su marcha le ha dejado una ardua tarea a Aguirre, que ya busca compañero de pólvora al danés. Ante el Betis, Assalé podría tener ocasión de jugar de inicio visto su recital ante el Levante. Una nueva vía para que el Leganés encuentre el gol y Braithwaite, una nueva pareja de baile en Butarque.