De la valentía a los lastres

Quien lo iba a decir, después de ver los estupendos 30 primeros minutos del Atlético, que de nuevo los rojiblancos terminarían encantados con un empate al final del encuentro. Los del Cholo, en un derroche de valentía con presión en campo contrario, se comieron a los che, sobre todo con la presión por dentro a un superado Parejo. Pero en el segundo tiempo se bajó la intensidad, se perdió control y fuelle. Y la falta de atención en jugadas a balón parado también fue otro lastre que transmitió fragilidad, donde se pierde el control del balón y los duelos en segundas jugadas, algo inimaginable en un equipo del Simeone.

Las jugadas a balón parado son una arritmia en el corazón del aficionado atlético. No terminan los rojiblancos de hacer un partido redondo al igual que tapar el boquete de la banda izquierda. La falta de un jugador con experiencia en esa demarcación hace que el equipo deba de mover muchas piezas. La fragilidad defensiva de Lodi produce efecto dominó, cayendo Saúl al lateral y Koke teniendo que echar una mano, provocando que el capitán salga de la posición donde es más productivo en medio con Thomas. Poco reproche a la apuesta del Cholo acabando con cuatro arriba. Se atisban algunos detalles de que al discurso y a los mensajes del Cholo todavía les quedan algunas páginas. Mirando ya el ritmo que imprime el Liverpool y con los Salah y el peligro a balón parado, nos queda ilusionarnos con la energía del Metropolitano y a que a los del Cholo les salga el “partido redondo”.