Sevilla y Espanyol, el choque prohibido para Machín

Aunque pocos le echarán en cuenta, pues ni prosiguió los éxitos europeos del Sevilla ni reavivó a un Espanyol malherido, el gran ausente de este encuentro en el Sánchez Pizjuán es Pablo Machín. El técnico parece como negado para ser protagonista en este enfrentamiento, que ya se perdió por muy poco la temporada pasada por estas fechas, y que volverá a ver por televisión esta vez.

Quiso el calendario 2018-19 que la segunda vuelta se jugara en Cornellà, Espanyol-Sevilla, un 17 de marzo. Todo apuntaba a que el soriano regresaría como técnico hispalense al estadio donde ya había ganado la temporada anterior con el Girona. Pero justo fue destituido dos días antes, un viernes, como consecuencia de la eliminación, ese jueves, en los octavos de final de la Europa League en manos del Slavia de Praga. Rozó con la yema de los dedos ese banquillo que acabaría ocupando, por primera vez y así hasta el final del curso, Joaquín Caparrós. Se impuso por cierto el Sevilla por la mínima, con un tanto de penalti de Wissam Ben Yedder.

Lo curioso de aquel caso es que llevaba Machín a estas alturas una trayectoria bastante similar a la que presenta Julen Lopetegui ahora. En sus cinco primeras jornadas de 2019 sumó cinco puntos, por los siete que acumula ahora el guipuzcoano, que también está a punto de afrontar los dieciseisavos de la Europa League, esa asignatura obligatoria en el Sevilla.

Más optativa fue en el Espanyol para Machín, que salvó la clasificación tras la fase de grupos, pero que naufragó en LaLiga. Ni pudo vivir el Espanyol-Sevilla de la jornada inaugural, pues entonces el entrenador era todavía David Gallego, ni podrá disfrutar ahora de la visita al Sánchez Pizjuán como entrenador perico. Le condenaron esos cinco puntos en diez jornadas, con solo una victoria en su haber. Un bagaje que a día de hoy obliga a los de Abelardo Fernández a sumar sí o sí en partidos como éste, que parece prohibido para el soriano.