Carlos Soler, trabajador en la sombra al servicio del Valencia

Uno de los futbolistas que, a priori, parecía beneficiado por la llegada de Albert Celades al Valencia fue Carlos Soler. El canterano tuvo que adaptarse a jugar en la banda con Marcelino y aunque eso le permitió adoptar nuevas facultades, el fichaje del nuevo técnico parecía que le devolvería a una posición más avanzada y de enganche con los delanteros, su lugar natural hasta que llegó a la élite y donde podría brillar más. Pero nada más lejos de la realidad.

Y es que el valencianista no solo ha continuado en la banda, sino que se ha tenido que adaptar al costado izquierdo y jugar a pierna cambiada. En esa parte del campo, José Luís Gayà ha brillado en los últimos meses, donde ha participado en las jugadas de ataque como un extremo más. Y si el lateral ha podido llegar al área contraria sin temor ha sido, en gran parte, porque Soler le cubría las espaldas.

El valenciano ha encabezado a su equipo los últimos meses en el que se conoce como ‘trabajo sucio’. Celades, consciente de la labor de Carlos, ha adoptado una disposición del juego en la izquierda donde los desbordes del lateral tienen más relevancia en comparación con la derecha. No en vano, los datos en los últimos precedentes así lo expresan, las coberturas del ‘8’ permitieron que Gayà fuera, junto a Ferran, el futbolista que más centrara al área rival ante el Atletico. Soler además fue quien más corrió en San Siro hace poco más de una semana y además, completó las mismas recuperaciones que Diakhaby en San Sebastián.

Aunque sea un trabajo menos llamativo, pese a que Soler protagonizó los importantes tantos frente al Chelsea, el Celta o el Real Madrid,  el técnico ha demostrado valorarlo. Prueba de ello es que desde que volvió de la lesión ha sido titular en todos los partidos, incluyendo la Supercopa, la Champions y la Copa. Y tan solo en cinco de 18 Celades decidió sustituirlo.