Bustinza: “El que no me conozca pensará que soy un bruto, seguro”

Bustinza, segundo capitán del Leganés, es tipo directo. Habla como juega. No se corta. Fórmula que, admite, hará que aquellos que le conozcan sólo por su fútbol lo definan “como un bruto. Seguro. Segurísimo. Pero bueno… creo que responsable también. Soy entregado”, afirma. El Lega ha difundido una entrevista peculiar con él durante este confinamiento. La segunda de corte personal tras la de Pichu Cuellar.

En esta charla telemática (vídeo incluido) el central bilbaíno desvela, por ejemplo, que cree en extraterrestres. “Seguro que algo hay por ahí, pero bastante tenemos aquí como para pensar en otros”, se carcajea. También sabe ponerse serio. “En el club tenemos muchísimo que mejorar. Está claro. Pero agradezco que todavía permanezca la filosofía de trabajo que había cuando llegué”, comenta.

“Debemos seguir en línea ascendente”

“Era una filosofía muy buena. La implantaron Asier Garitano y su cuerpo técnico. Aun permanece. El club, según ha ido creciendo, ha ido invirtiendo en esa filosofía. Las instalaciones que hay son dignas de elogio. Facilitan el trabajo y anima a que continúe. Estamos todavía saliendo del cascarón. Es verdad que ya son cuatro años en Primera, pero hay muchos temas que mejorar. La propia Liga va mejorando. Los equipos mejoran y nosotros debemos seguir en esa línea ascendente“, dice con el brazalete pegado a cada palabra que repite. A cada reflexión.

Pensamientos juguetones, por ejemplo, cuando le preguntan por cuánto mide una portería. “Ni idea de cuánto mide. Cambia con los días. Hay días que la portería parece enorme. Es cuando las cosas no van bien y cada tiro que te echan, acaba en gol. Otras veces te parece muy pequeña. Cuando te toca tirar un penalti para ganar el partido, en el último minuto, parece que la han hecho más pequeña”, se muestra sincero.

Un vestuario “salsero”

Bustinza llegó al Leganés en 2015, cuando el equipo aún jugaba en Segunda y el objetivo no era ascender, sino mantenerse en la categoría. Desde entonces afirma que un racimo de amigos ha regado su estancia al sur de la capital. “¿Amigos? Jonan [Serantes], Javi [Eraso], Zaldua, Mauro [dos Santos]… mantenemos contactos y es gente especial. También gente del Bilbao Athletic… te pones a dar nombres y te quedas corto. Al final, esta profesión es trabajar con personas. Es una de las cosas preciosas que tiene. Te deja mucha riqueza. Mucha gente te aporta muchísimo”, cuenta.

El actual vestuario, por ejemplo, entra en esa definición enriquecedora. “Es un vestuario salsero”, se afana en explicar. ¿A qué se refiere? “A que es un vestuario diverso. Se ve por la cantidad de nacionalidades que tenemos. Pero es verdad que cuando se plantea un problema, un tema de conversación, en seguida todos participan. Hay puntos de vista muy diferentes. Todos participan. Nadie se quiere quedar sin transmitir su opinión. Eso es muy positivo”, admite.

Esa variedad le gusta porque “soy una persona muy empática. Me gusta ponerme en la piel de los demás. Un poquito para entender qué piensa esa persona. Soy racional también. Me gusta buscarle el sentido a todo y si no lo entiendo, que me lo expliquen o me convenzan. También soy responsable. Cuando me dan una  tarea, me gusta que se cumpla, que se haga. Y que sea de la mejor manera”, termina de explicar, con una pared de ladrillos de su casa como paisaje de fondo. El escenario más anómalo en el que quizá Bustinza haya tenido que dar jamás una entrevista.