Los escenarios que maneja el Espanyol si no vuelve LaLiga

En fase de un profundo estudio económico se encuentra el Espanyol, que está dedicando esta semana a plantearse qué decisiones tomar preventivamente por si, finalmente, LaLiga no se reanuda y desaparece definitivamente un alto porcentaje (entre un 25 y un 30 por ciento) de ingresos previstos en partidas tan importantes como derechos televisivos, patrocinadores o ‘ticketing’.

Para que un impacto tan brutal no les coja desprevenidos, en el club barajan diversos escenarios. A priori, en ninguno de ellos quedará afectada por las medidas la plantilla de trabajadores. Sin embargo, sí puede salir damnificado el primer equipo. El portal PericosOnline publicó este miércoles que el Espanyol ya habría comunicado a los jugadores su intención de acompeter un ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo). Según apuntan fuentes de la entidad a AS, esta decisión se contempla pero no está tomada, y por ello sí se podría haber tanteado a los capitanes en ese sentido.

No en vano, el salario como tal de los futbolistas es una parte ínfima de lo que perciben, de ahí que otro escenario más probable que se baraja es el de una reducción de fichas que sería naturalmente pactada entre la plantilla deportiva y la empresa, fuera de los cauces de lo que propiamente es un ERTE.

Otro de los marcos de actuación que se está estudiando en el Espanyol para reducir costes ante la falta de ingresos es la cancelación provisional de algunos proveedores de la entidad, o el aplazamiento de determinados pagos, siempre que quede totalmente justificado por la excepcional situación actual.

En el Espanyol esperan adoptar una decisión firme la próxima semana, no sin antes contar de algún modo con recomendaciones generales de LaLiga, que podrían llegar en las próximas horas, si bien entienden en el RCDE Stadium que hay tantas situaciones económicas ahora mismo como clubes profesionales en problemas.

Todas estas hipotéticas medidas van encaminadas a una coyuntura en la que LaLiga no se reanudase, que sería la más catastrófica económicamente. Es por ello que también se está estudiando cómo tomar decisiones que, en el caso de que finalmente se disputen las 11 jornadas que se han quedado en el aire, puedan ser reversibles.