WARRIORS: un año tirado a la basura, el impás de una dinastía

BALANCE HASTA EL PARÓN:

15-50 (último de la Conferencia Oeste)

LÍDERES ESTADÍSTICOS:

Stephen Curry: 20’8 puntos, 5’2 rebotes y 6’6 asistencias.

Andrew Wiggins: 19’4 puntos, 4’6 rebotes y 3’6 asistencias.

Eric Paschall: 14 puntos, 4’6 rebotes y 2’1 asistencias.

LO MEJOR: la esperanza es lo último que se pierde

Han aprovechado para descansar y para probar a algún joven que puede ser combativo en el futuro, cuando vuelvan a aspirar al Anillo (que puede ser en unos escasos meses). Igual que se han caído se pueden levantar, como si fuera un chasquido con los dedos. Eric Paschall, además de un Damion Lee que seguirá seguro, pueden actuar bien en la rotación. Curry sigue siendo Curry y Thompson está como toro en toriles, sobre eso pueden seguir construyendo. Buen movimiento el de llevarse a Andrew Wiggins ya que intentan recuperar para las grandes citas a un jugador intercambiado con D’Angelo Russell, que con los ‘Spalsh Brothers’ a tope era un tontería que continuara. Es la parte positiva de esta historia: los Warriors han desaparecido del mapa sólo por un pequeño lapso de tiempo.

LO PEOR: la falta de recursos cuando lo tenían todo

Al aficionado del equipo sí le puede quedar un regusto amargo cuando saborea esta temporada. Y no por el obvio bajón, sino porque no ha habido buenas soluciones cuando han ido mal dadas. Golden State ha tenido partidos ganados a la pata coja, como quien dice, durante los últimos cinco años, con muchas bajas, y parece que la salida de Iguodala y Durant o la retirada de Livingston han tocado muy fuerte en la columna vertebral. Sí, las lesiones de Curry, Thompson y, en menor medida, la de Looney, han hecho mella, pero había recursos que ya no hay. Si se repasa la plantilla con la que han acabado (hasta que se ha parado la Liga), se hallan respuestas.

NOTA EN EL PARÓN: SUSPENSO 

No es que haya que desarrollar mucho por qué se les debe suspender. Han pasado de estar en las Finales al último puesto de la NBA. Con sus circunstancias, claro, no podía ser de otra manera, pero lo empírico puede sobre lo demás.