Ronaldo consigue que el Pucela sea más que un club

El Real Valladolid ha comunicado que no va a aplicar un ERTE en el club y que buscará un acuerdo con sus empleados. En estos difíciles tiempos, incluso cuando clubes mucho más potentes se disponen a realizar este tipo de regulaciones, es muy destacable y elogiable que el club blanquivioleta decida mantener a toda su gente, lo cual, evidentemente, repercutirá negativamente en su cuenta de resultados, pero le aportará otras muchas cosas, menos tangenciales, pero más valorables.

El club de Ronaldo ahora brilla y da ejemplo. Toda su obra social, todo su esfuerzo por hacer una marca socialmente responsable encuentra en esta crisis del coronavirus un gran campo para demostrar que, realmente, está comprometido, empezando por sus propios empleados. No sólo con los jugadores, a los que más se ve, sino con el resto del personal del club desde utileros, a jardineros, personal de oficinas, etc… Sin duda es un gran ejemplo que viene a reforzar esta idea tras la renuncia del club a utilizar los test para detectar el COVID-19 enviado por la Liga la semana pasada “porque otras personas lo necesitaban más”.

De esta manera, el esfuerzo por demostrar que el club pretende ser un vehículo para cambiar la sociedad no se queda sólo en palabras, sino que viene refrendado por los hechos y ello hace que los blanquivioletas nos sintamos más orgullosos todavía. Ronaldo y su gente están consiguiendo que el Real Valladolid, más allá de lo deportivo, sea más que un club. Esta es la buena línea. Tras las meteduras de pata del pasado verano, arregladas, la entidad blanquivioleta brilla, su ejemplo recogido por la prensa de todo el mundo y la marca sigue creciendo. Y es que los miles de kilómetros recorridos por el presidente dan a conocer el club, pero este tipo de actuaciones le concenden otra serie de valores mucho más identificables.