Economía de guerra en el fútbol

Javier Tebas se verá hoy por videoconferencia con los clubes de Primera y Segunda, por separado, dentro de unas de las Juntas de División más calientes de las que dirigirá en sus siete años de mandato. Hay mucho en juego. LaLiga abordará con ellos la crisis económica que está azotando al fútbol español a raíz de la crisis del coronavirus y que, de momento, ya ha dado pie a que cuatro clubes profesionales (Barça, Atlético, Espanyol y Alavés) hayan solicitado un ERTE y a que varios más, cinco según AFE, el doble según la patronal, estén a punto de aferrarse a ellos para paliar unas pérdidas que podrían alcanzar los 678 millones. En la reunión se intentará establecer una estrategia común en cuanto a despidos temporales y reajustes salariales (las nóminas suponen el 50% de los presupuestos), con propuestas incluso de carácter retroactivo. La vuelta al trabajo y la reordenación del calendario, siendo importantes, son ahora temas secundarios.

El pánico en los clubes es mayúsculo hasta el punto de que, en parte, han parado muchas gestiones hasta no tener una fotografía exacta de la crisis para no agrandar el agujero que está causando la inactividad en partidas presupuestarias que, según portales especializados en la industria del deporte como Palco23, supone el 51% de los ingresos. Esperan gestos de los futbolistas que hasta ahora, y a diferencia de otros países, no llegan o se están retrasando. Por eso, LaLiga, como si fuera un banco, ha ingresado a cada club, a modo de anticipo, el tercer pago de los ingresos de televisión correspondiente a la temporada 2019-20. Casi 500 millones de los 1.915 que espera repartir de aquí a final de temporada si se disputan las 11 jornadas que quedan y no hay que renegociar los más de cien contratos audiovisuales que tiene firmados por el mundo.

A pesar de la ayuda, muchas entidades (sobre todo de Segunda) se han autoimpuesto la contención puesto que ese pago (el 57% es por los derechos nacionales y el 43% por los internacionales) se debe a unos beneficios futuros aún no generados y temen que, aunque sea improbable, haya que devolverlos o reconvertirlos en un cheque por otro concepto si la competición no se finaliza.

El ingreso que de verdad está en el alambre es el cuarto y último, el de verano, que suele ser el más generoso (unos 550M€) ya que es cuando se realiza el ajuste de repercusión vinculado al final de curso. Una realidad que también afecta a los honorarios del presidente de LaLiga. Tebas cobra, por aprobación de los clubes en 2018, 1,2 millones netos más 250.000 euros por variables que, en buena medida, dependen de la comercialización audiovisual que ahora no está asegurada y que ninguna póliza permitía atar al tratarse de una pandemia.

Cada presidente ya sabe cuáles serán sus pérdidas aparte de la tele, tanto si se reanuda la Liga como si no (41 millones, entre los 42 clubes, por taquillas y 88 por abonos). Los que tienen más diversificados sus ingresos (los grandes) son los que más sufrirán al tener buenos ingresos por merchandising y taquilla. Otros, con una dependencia audiovisual del 70% en el presupuesto, sufrirán menos si se juega. En lo que coinciden los clubes es que ya dan por hecho que, en el mejor de los escenarios, volverá a jugarse el 14 de mayo y que habrá que competir después del 30 de junio. Los presidentes han interiorizado lo de que habrá Liga en verano y que se modificarán las próximas campañas pudiendo jugar, como aplauden, en Navidad. Lo que peor llevan es que el virus les ha recordado que el fútbol, siendo importante, no es esencial y toca esperar.

De los 840 millones de la 13-14 a los ¿2.111 de ahora?

Los derechos de televisión han sido claves en la economía de los clubes en la última década. La comercialización conjunta ha otorgado la posibilidad al fútbol español de crecer, sanearse, dejar de deber a Hacienda e invertir en infraestructuras. Sin embargo, el hecho de haber basado los presupuestos en esa partida hace que ahora más de uno tiemble. Cuando Tebas llegó a LaLiga, los clubes ingresaban 840 millones (580 por la venta nacional y 260 por la internacional). Esa cuantía siempre ha crecido desde entonces: 860 en la 2014-15, 1.272 en la 15-16, 1.624 en los siguientes años hasta los 1.849 de 2019 con todos los reajustes finales. Con los últimos datos oficiales (ver tabla adjunta) aún no se había tocado techo. Esta temporada se ingresarán unos 1.915 millones si se juega todo, pero las previsiones más optimistas de hace meses apuntaban hasta los 2.111. Cada club aporta un 3,5% al Fondo de Compensación para los descendidos a Segunda y 2ªB.