La Real entrena sin ningún susto todavía en Zubieta

La Real Sociedad siguen entrenando en Zubieta en grupos reducidos con la tranquilidad que da a los jugadores el protocolo de seguridad marcado por LaLiga para evitar contagios en los entrenamientos, y también con la nota positiva de que, tras dos semanas de trabajo sobre el césped y después de dos meses de confinamiento en sus casas, todavía no ha habido ningún susto en forma de lesión muscular.

El problema con las lesiones era una de las grandes preocupaciones del servicio médico de la Real Sociedad en la vuelta a los entrenamientos en Zubieta, porque existía el temor a que los futbolistas pudieran sufrir alguna sobrecarga muscular, debido a todo el tiempo de inactividad que han sufrido de forma obligada por el confinamiento provocado por el estado del alarma. No es lo mismo ejercitarse cada uno en su casa que trabajar sobre el césped del campo de entrenamiento. Todos los preparadores físicos estaban de acuerdo en que en casa no se entrenaba para estar en forma, sino para evitar perder la menos posible del gran estado de forma en el que estaban en marzo los jugadores realistas. Se ha realizado una preparación personalizada, adecuada a cada jugador, marcando pautas muy concretas, coordinando las cargas, y sobre todo midiendo cada día todos los aspectos de su estado físico para llevar a rajatabla cómo estaba cada futbolista.

Esa planificación llevada a cabo por los preparadores físicos parece que está dando sus frutos. Porque se puso una disciplina muy exigente a cada jugador destinada a no perder la forma y a prevenir lesiones musculares en la vuelta a los entrenamientos en Zubieta. Además, el cuerpo técnico de la Real también ha preparado un trabajo físico progresivo aumentando poco a poco la exigencia, a medida que el cuerpo de los futbolistas vuelve a adecuarse al ritmo de los entrenamientos. En ese sentido, todos coinciden en que las obligadas sesiones individuales de la vuelta al trabajo han ayudado a que no haya problemas musculares, porque les han permitido organizar una preparación progresiva.

No obstante, todos los responsables del cuerpo médico de la Real entienden que ahora sería algo extraño que hubiera algún contratiempo. Porque todo está controlado de forma casi personalizada. Entienden que la fase más crítica en ese sentido puede llegar con los entrenamientos grupales al completo, y sobre todo, con los partidos oficiales, que sólo tendrán tres días de diferencia entre ellos, lo que supone una exigencia física a la que no están acostumbrados los jugadores en general, y menos después de pasarse dos meses seguidos en sus casas y con apenas un mes para hacer una especie de minipretemporada. Por eso, los preparadores realistas están dando mucha importancia a la parte física estos días para conseguir una base sobre la que trabajar después, y que permita llegar a mediados-finales de junio en condiciones suficientes como para que no haya ningún susto. En Alemania, en la primera jornada de vuelta de la Bundesliga tras el coronavirus, hubo hasta siete jugadores lesionados con problemas musculares. Y eso es lo que se quiere evitar en Zubieta. De momento, tienen este aspecto controlado, algo fundamental para seguir aumentando la exigencia de las sesiones.