Mil millones para el nuevo San Siro

El pasado mes de septiembre Milan e Inter presentaron los dos proyectos canditatos a revolucionar el barrio de San Siro y, quizás, el fútbol italiano. Uno de los mayores obstáculos para su realización es el legendario estadio Meazza, cuyo propietario es el Ayuntamiento de Milán, que no consideraba posible su demolición. Esta semana se ha sabido que a partir del 13 de mayo este vínculo ya no existe.

Francesca Maria Paola Furst, presidenta de la comisión regional para el patrimonio cultural de la Región Lombardía, firmó un acto según el cual “el estadio Meazza no presenta interés cultural”, debido a las modificaciones en la segunda mitad del siglo pasado, que transformaron casi por completo la estructura inaugurada en 1926. Este es un paso fundamental porque permite, teóricamente, derrumbar el viejo campo.

Sin embargo, no será así o, al menos, no del todo. En las negociaciones con los clubes, el Ayuntamiento de Milán consiguió salvar una de las cuatro torres, una Curva y una tribuna de la estructura, que quedarán como símbolo del legendario campo. Donde ahora se encuentra el césped, en cambio, debería nacer un parque público con campos disponibles para la ciudadanía, rodeados de hoteles, centros comerciales, cines, zonas de ocio y, obviamente, el nuevo estadio.

Según La Gazzetta dello Sport, Inter y Milan esperan que el Ayuntamiento pueda dar su visto bueno para comenzar el proceso dentro de un mes. El alcalde Giuseppe Sala había anticipado su cambio de postura: “El proyecto no me disgusta. No estaba convencido, pero ahora vi que crea muchos espacios verdes y deja en pie una parte del viejo San Siro”.

Ahora, falta el acuerdo para los espacios comerciales más allá del estadio a disposición de cada club, que quieren doblarlo: de 90.000 a 180.000 metros cuadrados. Luego, llegaría la fase decisiva: elección del proyecto ganador entre Populous y Manica-CMR Sportium e inicio de las obras, que durarían 36 meses. La inversión supera los 1.200 millones de euros y el objetivo es inaugurar el nuevo San Siro en 2024. A partir de esta semana hay más optimismo para conseguirlo.