“En Ferrari vas a fondo desde el principio o eres crucificado”

Dicen que basta con tener el mejor coche para ganar, sin embargo, siempre suele pasarse por alto un detalle fundamental para que se cumpla esa afirmación. ¿De qué se trata? De conseguir un ambiente en el equipo donde el trabajo no sea una carga sino más bien una forma de disfrutar. Algo así como lo que crearon Carlos Sainz y McLaren durante la última temporada. La escudería de Woking y el español formaron una dupla excepcional que junto a un monoplaza que luchó por ser el cuarto mejor de la parrilla, o el primero del resto, llegó incluso a pisar el podio y dejar buenas sensaciones tras forjar “un ambiente agradable” en el equipo como ha destacado Mika Hakkinen.

El bicampeón del Gran Circo con Mercedes, en el podcast ‘Inside Formule One’ para ‘Unibet’, ha recordado el entorno que se creó en la escudería británica para advertir a Carlos de que su etapa en Maranello no tendrá mucho que ver: “Ferrari es un equipo diferente a McLaren. McLaren es un buen equipo, te sientes cómodo allí. Ahora, cuando vaya a Ferrari, tendrá que mostrar todo su talento y potencial, de lo contrario será terrible para él y muy difícil para todos”. Carlos llega a la estructura más prestigiosa del Mundial y como tal, la Scuderia exige en sus filas a un piloto que solo aspire a los mejores resultados.

Ese perfil encaja con un Carlos que “tendrá que ser megaprofesional en todos los aspectos”, dice Hakkinen, para recordar que en Maranello también tienes que saber gestionar tu papel una vez te bajes del monoplaza: “No vas a Ferrari a aprender, tienes que ir a fondo desde el principio y no solo en tu velocidad en pista, hay que entender todo el concepto”. Los resultados son los protagonistas, sí, pero la prensa también suma presión a las exigencias del equipo: “La comunicación entre Ferrari y los medios no es fácil si no estás ganando. Si lo haces, todo es muy agradable”. ¿La clave? “La confianza en uno mismo y saber exactamente qué haces, porque si le falta algo de esto, será crucificado”. Las exigencias del prestigio… y de Ferrari.