Leganés usa 116.000 euros del fondo pepinero anti COVID-19

El Ayuntamiento de Leganés ha utilizado 116.036 euros del fondo de ayuda contra el COVID-19 que creó la Fundación del Leganés y que abrió con 200.000 euros de aportación inicial. Más adelante esta cuenta sumó 23.524 euros más procedentes de donaciones privadas, bien de ciudadanos de la ciudad, bien de empresas y organismos locales. Ese fondo sigue activo y cuenta con un remanente de 107.488 euros que se podrán destinar a “próximas donaciones”, tal y como informa el propio Leganés.

Los pepineros han dado a conocer la memoria de las inversiones realizadas a través de esta iniciativa solidaria que se puso en marcha nueve días después de que se decretara el estado de alarma, el 25 de marzo. La más costosa ha sido la donación de una ambulancia al cuerpo de Protección Civil. El vehículo, de tipo A (traslado de enfermos) ha costado 78.458 euros y que funcionará luciendo el escudo del Leganés en sus laterales y techo. Le siguen las 4.300 mascarillas quirúrgicas donadas al Hospital Universitario Severo Ochoa (3.642 euros) y el mobiliario y equipamiento para la residencia del personal sanitario (3.147 euros). El resto de gastos se detallan en la página web del Leganés.

Leganés, zona 0 de la pandemia

El fondo lo ha gestionado directamente el consistorio de la localidad y la gerencia del  Severo Ochoa. Este centro sanitario, al igual que la propia ciudad de Leganés, ha sido de los más castigados en España por la crisis del COVID-19. Con 3.021 positivos confirmados por PCR, informa el medio local Leganews, se trata del segundo municipio de la Comunidad de Madrid con más casos sólo por detrás de la capital. La tasa de incidencia por cada 100.000 habitantes es de 1.591, muy por encima de la media de la región, que se sitúa, en el entorno de los 1.000 casos por cada 100.000 afectados. 

Los jugadores del Leganés también se volcaron con la crisis sanitaria, y realizaron donaciones privadas. Aunque trataron de llevarlo en secreto, trascendió a través de AS la adquisición de 25 impresoras 3-D regaladas a la Universidad Carlos III para fabricar pantallas de protección. Su coste rondó los 7.500 euros. La plantilla también se volcó con la Cruz Roja local en la compra de alimentos con los que ayudar a las familias más necesitadas de Leganés.