Lewandowski nunca falla

No hay presión que pueda con el Bayern. Una hora después de ver cómo el Borussia Dortmund le vencía al Wolfsburgo (2-0) y dejaba la diferencia con respecto al líder en un punto, los muniqueses volvieron a poner a prueba que no le pueden los nervios. Le endosaron una durísima manita (5-2) a un pobre Eintracht de Frankfurt y, de esta manera, volvieron a dejar al BVB a cuatro puntos antes de viajar al Signal Iduna Park el martes para disputar el gran clásico del fútbol alemán. Y con el ariete bávaro en racha: a diferencia de Haaland, Lewandowski sí marcó.

Fue un rodillo el Bayern desde el pitido inicial. Goretzka sustituyó a Thiago, que se perdió el primer choque a puerta cerrada en la historia del club por problemas en el abductor, pero el campeón de la Bundesliga no echó de menos al español. Embotelló al Eintracht, que en ningún momento fue capaz de quitarse de encima a un equipo que, bajo las órdenes de Hansi Flick, vuelve a ser la bestia de siempre. Y no tardó en reflejarlo en el marcador.

Fue, precisamente, Goretzka el encargado de poner por delante a los suyos. Enganchó un gran centro de Müller con el que el exinternacional alemán sigue acercándose al récord de asistencias que firmó De Bruyne en la 14/15. Fue su decimoséptimo pase de gol en lo que va de temporada; el belga dio 21. Pero Müller no lo dejó ahí. Davies, un puñal por el costado izquierdo e indiscutible en el lateral zurdo del Bayern a sus 19 años, le puso en bandeja el segundo y Müller, tras controlar de manera poco ortodoxa, finalizó de maravilla con la zurda. El de siempre también se apuntó a la fiesta: Lewandowski subió el tercero tras la reanudación. Lleva 27 dianas en 27 jornadas. Dejó al Eintracht contra las cuerdas.

Fue con el partido prácticamente sentenciado cuando, cosas del fútbol, sucedió lo impensable. De la nada apareció Hinteregger, central de las águilas, con un doblete que borró las sonrisas de las caras de los futbolistas muniqueses. El primero, de volea, y el segundo, con un cabezazo ajustado al palo iqzquierdo. Todo en cuestión de tres minutos. De repente y a falta de media hora para el final, mandaban los de blanco y sudaban los de rojo.

Eso sí, si hay algo que caracteriza al Bayern por encima de su calidad individual, es su letalidad en cada instante del partido. Y cuando más noqueado parece, más peligroso es. Ante el Eintracht no fue diferente. Justo en el momento de más ímpetu de su rival, apareció el joven Davies, le bailó a media defensa y se aprovechó de un despeje fallido de Fernandes para restablecer la diferencia de dos tantos en el luminoso. Reapareció Lucas, pero el protagonismo se lo robó Hinteregger. Ya había marcado dos tantos en el Allianz Arena y firmó el tercero, éste último en propia.


Müller: “Claro que me gustaría tener público, pero mi trabajo es jugar al fútbol”

“Nuestro deber es ahora mostrar que podemos dar un buen rendimiento en las condiciones actuales. Claro que me gustaría tener público, pero mi trabajo es jugar al fútbol. La verdad es que no vi a Leon, pero vi el espacio vacío y centré allí. Algunos de nosotros tenía que aparecer ahí y si no aparecía nadie me hubiera puesto de muy mal humor”.