Los retos de Simeone

Será una temporada corta, de once partidos”. Con esas palabras definía Mario Hermoso lo que viene con la reanudación de LaLiga tras el parón por el coronavirus. Una temporada corta, de once partidos que se presenta ante el Cholo como su mayor reto desde que se sienta en el banquillo del Atlético. Especialista en eliminatorias Champions (derrotó a Barça, Chelsea, Bayern y Liverpool) debe clasificar al Atlético para la próxima Liga de Campeones, en su temporada más difícil: por primera vez a estas alturas de la competición, se encuentra fuera de los puestos que dan acceso a la competición, el cimiento de la estabilidad económica del club. Un reto que pende de muchos pequeños retos, todos penden de él.

La forma física. Es una de máximas preocupaciones tras el parón de dos meses por la COVID-19. El físico de los futbolistas cuando regrese la competición. De momento, en las tres semanas que se van a cumplir de pretemporada, el Cholo ha perdido dos piezas: Vrsaljko, que pasó por el quirófano para una artroscopia, y João Félix, con un esguince de ligamentos en la rodilla izquierda leve. La idea del Cholo es que esté ante Osasuna.

Primeras partes. Uno de los grandes sinos del Atlético en la temporada. Tirar las primeras partes de los partidos. Falta de intensidad, inexistencia de la presión, poca ambición. Reacciones tardías y puntos que se iban frente a Sevilla, Alaves, Athletic, Leverkusen, Valladolid, Celta, Real Sociedad... Cambiar esa dinámica en los once partidos de Liga que restan, clave..

Falta de gol. El otro gran sino rojiblanco en la temporada, en sus peores números de goles a favor durante toda la temporada. Cuando se detuvo LaLiga sumaba 37, el que menos de los nueve primeros clasificados (el décimo, el Athletic, tiene 29 años). Pobre bagaje de un club que aspira a seguir siendo china en el zapato de Barça (63) y Madrid (49).

Rumbo fuera. Es fundamental que el Atlético vuelva a ganar fuera. Los números de la temporada a domicilio se han construido descalabro a descalabro. O, mejor, de empate en empate. De 13 jugados, ha perdido tres y ha empatado siete. El regreso de LaLiga para los rojiblancos será en este sentido como el test del algodón, con viajes a San Mamés y a El Sadar, para medirse a Athletic y a Osasuna. Un cambio de tendencia en los partidos a domicilio para igualarlo a los números en casa (sólo ha perdido un partido, ante el Barcelona, de los 14 disputados) acercaría a los rojiblancos más a ese objetivo primigenio, por encima de todos los demás: clasificar al Atlético entre los cuatro primeros. En estos momentos es sexto, pero lo tiene sólo a un punto (la Real es 4ª, con 46 puntos).

Costa. Si alguien puede recuperar la mejor versión del hispano-brasileño ese es Simeone. Un Costa que ha aprovechado el parón a causa del coronavirus para recuperarse realmente de esa lesión que le obligó a pasar por el quirófano en noviembre, una hernia discal cervical. Cuando regresó en marzo lo hizo forzando, ahora vuelve con dos kilos menos y en gran forma física. La pretemporada pasada, cuando asomó igual, marcó cinco goles.

Oblak y el Zamora. Que Oblak conquiste su quinto Zamora es otro de los retos del club. ¿Por qué? Porque eso significará que el meta ha vuelto a echar el cerrojo a su portería. En los 27 partidos de Liga disputados antes del parón dejó su meta a cero en once partidos. Ante el Liverpool, justo antes de que todo se detuviera, fue el Oblak que se espera. Un héroe casi infranqueable.