Contratos exprés contra fugas

Algunos clubes trabajan a estas horas como si fuera un día de cierre de mercado de fichajes. Esto se debe a que muchos jugadores terminan contrato o cesión el 30 de junio y por delante todavía quedan seis jornadas por jugar. Este es uno de los problemas que ha traído el coronavirus al fútbol. A partir de mañana, 1 de julio, son varios los futbolistas que abandonarán su actual equipo a pesar de que la temporada no haya finalizado.

El problema, a pesar de que la FIFA, UEFA o la propia LaLiga hayan recomendado a clubes y futbolistas extender los contratos de sus jugadores hasta que finalicen la actual temporada e incluso que si tienen algún jugador cedido le mantengan, es que muchos no lo llevarán a cabo. Y ninguna institución deportiva puede obligarles a terminar la temporada, ya que ni FIFA ni UEFA, los máximos regidores del fútbol a nivel mundial y europeo, tienen potestad sobre leyes laborales. Esto sentará un antes y un después en la firma de contratos, en los que podrá variarse para el futuro la fecha del 30 de junio por un “hasta final de temporada”.

La totalidad de los clubes han tenido que negociar este asunto. Algunos porque tenían jugadores cedidos que debían volver (y han decidido mantenerlos en el club que militan actualmente hasta que termine la temporada, como es el caso del Madrid) o porque muchos de sus futbolistas terminaban contrato o cesión y les perdían para el tramo decisivo de LaLiga. El Real Madrid, por ejemplo, que tiene a Areola cedido, lo mantendrá hasta final de temporada por si Courtois se lesionara o necesitase descanso. Otros clubes que han llegado a acuerdos son Leganés, Athletic (hasta última hora han estado negociando con San José y Beñat), Betis, Espanyol Real Sociedad, Osasuna, Alavés y Villarreal.

Todavía siguen sentados en la mesa el Celta con Olaza y el Getafe con Etebo y Jason. Kenedy apunta a que se marchará, como ya hicieron antes Antunes y Deyverson. En el Mallorca también ha cogido las maletas Ki, que llegó en el mercado invernal y casi no ha tenido protagonismo. También abandona su actual club Garay, que ha vivido tensiones con el Valencia. Eso sí, los ches mantienen a Guillamón como mínimo hasta el 20 de julio. En el Levante no seguirá Iván López, canterano del club al que le han machacado las lesiones. En el Granada hay incógnitas, no saben todavía qué pasará con Vadillo, que jugará la próxima temporada en el Celta. No se ha comunicado si jugará las cinco jornadas restantes en el club nazarí. También hay negociaciones en Sevilla por Banega, que esta es su última temporada y esperan que termine estando disponible las últimas cinco jornadas, y en Valladolid con Sandro, que el Everton quiere que regrese.

Pero aunque todo parezcan alegrías en el Eibar tras los últimos puntos que le alejan del descenso, tienen un gran problema sobre la mesa. Aunque Mendilibar seguirá (también acababa contrato), no seguirá Orellana y está muy complicado el caso de Escalante y De Blasis. Más esperanzas hay en Cristóforo, Pedro León, Charles y Ramis.