Voro dirige su primer entreno tras la despedida de Celades y César

Voro ya está al mando del Valencia Club de Fútbol por sexta vez en su vida y su primer acto como técnico che ha sido una charla para tratar de levantar el estado de ánimo de los suyos. El que avisa no es traidor y el valenciano ya había avisado en sala de prensa de que ese sería el principal aspecto que quería reforzar sabedor de que, por plantilla, la blanquinegra está entre las mejores de LaLiga.

Por todo ello, el plantel saltó a entrenarse cercanas las 19:30 de la tarde, o lo que es lo mismo media hora después de lo previsto. La charla de Voro fue posterior a la despedida de un Albert Celades que acudió a la Ciudad Deportiva a recoger sus últimas pertenencias y decir adiós a un vestuario con el que ha tenido sus más y sus menos en las últimas semanas.

A partir de ahí, en toda la sesión se buscó constantemente una cosa: el buen rollo. No es ningún secreto que hay ciertos roces en la plantilla y Voro junto a su segundo Chema Sanz aplicaron ejercicios de activación muscular y balón todo ello siempre buscando la complicidad entre los futbolistas, a los que se pudo ver más activos y animados que en los días anteriores.

La realidad es que la figura de Chema Sanz va a ser importante, el que es el actual técnico del filial che va a estar junto a Voro pero asumiendo galones dentro y fuera del terreno de juego. Sin ir más lejos, gran parte de la sesión fue relatada, preparada y explicada por él. Todo ello se dio en una sesión en la que el equipo che solo acusó la baja de Gayà.